La Policía Local de El Puerto de Santa María ha puesto en marcha en su Aula de Formación el taller “El mal uso de las redes sociales en el fútbol base”, dirigido a las entidades de fútbol base de la ciudad que deseen participar. La sesión inaugural contó con la asistencia de jugadores de la categoría infantil y del cuerpo técnico del Trasmallo FC.
El teniente de alcalde de Seguridad, Jesús Garay, destacó que el taller, con una duración de una hora y media, se ha organizado a petición del propio Trasmallo FC. La actividad fue impartida por el agente Antonio Marín, responsable de otros talleres formativos de la Policía Local. En esta primera jornada, se aprovechó que no era día lectivo por la festividad del día de la comunidad educativa, aunque en futuras ediciones las sesiones se celebrarán por las tardes.
Según Antonio Marín, el Trasmallo FC se distingue por el buen comportamiento de sus integrantes. Durante el curso se analizan noticias publicadas en medios de comunicación y redes sociales sobre incidentes violentos en el fútbol, como amenazas, insultos o agresiones a árbitros, y se explica qué consecuencias pueden tener tanto para las personas afectadas como desde el punto de vista legal para los autores. Entre otros temas, se aborda el delito de odio, el racismo y la normativa aplicable, incluyendo el Código Penal y la Ley del Deporte, con especial atención a casos recientes de gran repercusión mediática, como los que han afectado al jugador del Real Madrid CF, Vinicius.
El taller se desarrolla con un lenguaje adaptado a los participantes y también se centra en la comunicación a través de redes sociales como X, Facebook, Instagram y TikTok, resaltando las particularidades de cada plataforma. Al finalizar, se abre un turno de preguntas y debate con los asistentes.
Uno de los mensajes clave de la sesión es la importancia de cuidar lo que se publica en internet, actuando con ética y responsabilidad. Se insiste en respetar los derechos de los demás, no difundir contenidos sin permiso, evitar noticias falsas o bulos y proteger los datos personales, recordando que las normas de conducta en línea deben reflejar el mismo respeto que en la vida real.















