La Asociación de Técnicos en Educación y Seguridad Vial de Andalucía (ATESVAN) ha advertido sobre el preocupante uso incorrecto de los sistemas de retención infantil (SRI), tras los resultados de la última campaña de vigilancia impulsada por la Dirección General de Tráfico (DGT). Según los datos analizados, durante la campaña desarrollada entre el 10 y el 16 de marzo de 2026 se controlaron más de 443.000 vehículos, detectándose 6.863 infracciones relacionadas con sistemas de seguridad, entre ellas 458 casos de menores que viajaban sin sistema de retención o utilizándolo de forma incorrecta .
Estas cifras evidencian que los menores continúan siendo uno de los colectivos más vulnerables en materia de seguridad vial, con un nivel de incumplimiento proporcionalmente superior al de los adultos. Además, la mayoría de las infracciones se registran en carreteras convencionales, lo que incrementa el riesgo de siniestros graves.
Los expertos recuerdan que el uso adecuado de estos dispositivos puede reducir hasta en un 75% las lesiones en caso de accidente y evitar la gran mayoría de las consecuencias graves o mortales. Sin embargo, factores como el desconocimiento o la incorrecta instalación siguen siendo determinantes. De hecho, más de la mitad de las familias no utiliza correctamente estos sistemas de protección.
Ante esta situación, ATESVAN ha insistido en la necesidad de reforzar la prevención, proponiendo medidas como la formación específica en seguridad vial infantil dirigida a profesionales sanitarios, con el objetivo de que las familias reciban asesoramiento desde etapas tempranas, como el embarazo o los primeros controles pediátricos.
Asimismo, la asociación hace un llamamiento a las administraciones públicas para intensificar las campañas de concienciación, a los centros educativos para incorporar la educación vial desde edades tempranas y a las familias para revisar el uso correcto de estos sistemas.
Estos datos refuerzan la importancia de las campañas de control y vigilancia del uso de sistemas de seguridad, así como de la labor preventiva y educativa en el entorno urbano, especialmente en desplazamientos cotidianos donde se detecta un mayor relajamiento en las medidas de protección.
La seguridad de los menores en el vehículo sigue siendo un elemento prioritario en la actuación policial, donde la combinación de control, formación y concienciación resulta clave para reducir la siniestralidad.















