El Concello de A Coruña ha puesto en marcha desde este miércoles una campaña específica de vigilancia sobre las personas usuarias de bicicletas y vehículos de movilidad personal (VMP), como los patinetes eléctricos, con el objetivo de mejorar la seguridad vial y reforzar la convivencia en los espacios públicos de la ciudad.
La actuación municipal se apoya en los datos registrados durante el año 2025, periodo en el que se contabilizaron 24 siniestros de tráfico con implicación de VMP. De ellos, 21 accidentes se saldaron con personas heridas y tres fueron atropellos, uno ocurrido en una zona de acera destinada exclusivamente a peatones. Estas cifras han motivado la puesta en marcha de un dispositivo específico de control y prevención.
Además de los accidentes, la Policía Local detectó diversas conductas de riesgo en controles preventivos realizados sin que mediara siniestro previo. En estas actuaciones se registraron cuatro resultados positivos en pruebas de alcoholemia y otros cuatro en test de detección de drogas a conductores de VMP. Paralelamente, los agentes tramitaron un total de 247 denuncias administrativas por infracciones relacionadas con la circulación de estos vehículos.
La campaña contempla la realización de controles selectivos en los principales ejes y zonas de circulación de bicicletas y patinetes eléctricos. Los agentes pondrán especial atención en prácticas como circular por espacios peatonales, utilizar auriculares durante la conducción, manipular el teléfono móvil mientras se circula o transportar a más personas de las permitidas por vehículo. Asimismo, se reforzará la vigilancia frente al consumo de alcohol u otras sustancias que resultan incompatibles con una conducción segura.
Desde el gobierno local se subraya que esta actuación no tiene un carácter meramente sancionador. La concejala de Seguridad Ciudadana, Montse Paz, explicó que A Coruña está inmersa en “un cambio en el modelo de movilidad de la ciudad, con cada vez más personas haciendo uso de bicicletas y patinetes”, y añadió que el papel del Concello es “acompañar ese cambio fomentando un uso responsable y seguro”. Según indicó, “no se trata de sancionar, sino de proteger e informar”.
La duración inicial de la campaña será de dos semanas, aunque desde el Concello no se descarta su ampliación en función de los resultados obtenidos y del grado de cumplimiento de la normativa por parte de las personas usuarias de estos medios de transporte.
















