Un policía local de Redondela resultó herido durante la detención de un individuo que había intentado retener contra su voluntad a una joven en pleno centro urbano. El arresto se produjo tras una intervención tensa en la que el sospechoso mostró una actitud agresiva y amenazante hacia los agentes, llegando a provocar lesiones a uno de ellos durante el forcejeo.
Los hechos ocurrieron el pasado fin de semana en el casco urbano de Redondela (municipio de más de 30.000 habitantes de la provincia de Pontevedra). La Policía Local fue alertada por varios testigos que informaron de la presencia de un varón que había tratado de impedir que una joven se marchase, reteniéndola contra su voluntad.
Según las primeras informaciones, la mujer logró zafarse del individuo y huir del lugar antes de la llegada de los agentes, que se desplazaron de inmediato tras recibir el aviso. Con la descripción facilitada por los testigos, la patrulla localizó al presunto autor a escasa distancia del lugar de los hechos.
Al ser identificado por los funcionarios, el hombre reaccionó de manera violenta, profiriendo amenazas y mostrando una actitud claramente hostil hacia los agentes actuantes. Ante esta situación, los policías procedieron a su reducción para garantizar la seguridad y evitar una escalada mayor del incidente.
Durante el forcejeo, el detenido arrojó al suelo una botella de vidrio, cuyos fragmentos causaron un corte en una de las manos de uno de los agentes de la Policía Local. El funcionario fue atendido de la lesión, que no reviste gravedad, mientras que el individuo fue finalmente detenido.
El arrestado fue trasladado a dependencias policiales para la instrucción de las diligencias correspondientes y puesto posteriormente a disposición judicial. Los hechos están siendo analizados para determinar el alcance penal de la conducta del detenido, tanto por la retención inicial de la joven como por la resistencia y agresividad mostrada frente a los agentes.
Posibles consecuencias
Los hechos podrían ser constitutivos de un delito de detención ilegal, tipificado en el artículo 163 del Código Penal, que establece que “el particular que encerrare o detuviere a otro, privándole de su libertad, será castigado con la pena de prisión de cuatro a seis años”. Asimismo, la conducta violenta y las amenazas dirigidas a los agentes podrían encajar en un delito de atentado contra agentes de la autoridad, recogido en el artículo 550 del mismo texto legal, castigado con penas de prisión de uno a cuatro años y multa. En caso de apreciarse lesiones, podría aplicarse además el artículo 147 del Código Penal, relativo al delito de lesiones.















