La Policía Local de Palma ha intervenido cerca de media tonelada de productos destinados a la venta ambulante ilegal, en el marco de un operativo desarrollado en diferentes puntos del centro de la ciudad. La actuación se ha saldado con la incautación de 440 kilos de mercancía y la denuncia de tres vendedores presuntamente implicados en esta actividad.
El dispositivo se llevó a cabo en coordinación con la Autoridad Portuaria de Baleares y se centró en varias zonas de elevada afluencia turística donde este tipo de prácticas suele concentrarse, como el Parc de la Mar, Hort des Rei y Dalt Murada.
En el operativo participaron 35 agentes de la Policía Local, pertenecientes a diferentes unidades especializadas. Entre ellas se encontraban la Unidad Motorizada (UMOT), la Unidad de Seguridad Integral (USEI) y el Equipo Comunitario de Proximidad (ECOP), que realizaron labores de vigilancia, patrullaje preventivo e identificación de posibles infractores.
La intervención contó además con el apoyo de la Unidad de Drones (UDROP), que permitió reforzar las tareas de control y seguimiento desde el aire, así como con la colaboración de agentes de la Policía Portuaria, reforzando la coordinación entre distintos cuerpos de seguridad.
Durante el operativo, los agentes efectuaron controles en las zonas señaladas, identificaron a varias personas relacionadas con la actividad y tramitaron las correspondientes denuncias administrativas conforme a la normativa vigente.
Actuaciones contra la venta ambulante ilegal
Desde el Ayuntamiento se ha reiterado el compromiso municipal en la lucha contra la venta ambulante ilegal, una práctica que genera competencia desleal al comercio local y puede afectar al uso ordenado del espacio público.
En este sentido, el Consistorio recuerda que la Ordenanza para el Fomento de la Convivencia Cívica, en vigor desde mayo del pasado año, prohíbe expresamente la venta ambulante de alimentos, bebidas u otros productos en la vía pública sin la correspondiente autorización administrativa.
La normativa también establece sanciones para quienes colaboren con este tipo de actividades o adquieran productos procedentes de la venta ilegal, con el objetivo de desincentivar estas prácticas y favorecer un entorno urbano más ordenado y conforme a la legalidad.















