Agentes de la Policía Local de A Coruña investigan a un conocido delincuente por varios delitos contra la seguridad vial, tras ser sorprendido conduciendo pese a tener retirada la autorización para hacerlo hasta 2051 y dar positivo en una prueba de alcoholemia.
Los hechos se produjeron la noche del pasado martes cuando una patrulla de la Policía Local, que realizaba labores de control y vigilancia en el entorno de la plaza de Pontevedra, detectó un turismo que circulaba con la matrícula trasera doblada y uno de los faros apagado. Ante estas irregularidades visibles, los agentes procedieron a dar el alto al vehículo para realizar las comprobaciones oportunas.
Una vez detenido el turismo, los policías solicitaron la documentación al conductor, que fue identificado como BLR, nacido en 1990 y vecino de Carballo, conocido como “Japito”. En ese momento, según fuentes policiales, el conductor y los otros dos ocupantes del vehículo descendieron del mismo y comenzaron a increpar a los agentes actuantes, lo que obligó a solicitar apoyo de otras patrullas para garantizar la seguridad de la intervención.
La situación fue finalmente reconducida sin que se produjeran incidentes de mayor gravedad y, en el mismo lugar de la intercepción, los agentes sometieron al conductor a la correspondiente prueba de alcoholemia. El resultado inicial fue positivo, quedando pendiente de confirmación definitiva tras el análisis del laboratorio.
Las comprobaciones posteriores realizadas por los agentes en las bases de datos policiales confirmaron que Japito tenía en vigor una prohibición judicial de conducir vehículos a motor, con retirada del derecho a conducir hasta el año 2051. A pesar de esta medida judicial, se encontraba al volante del turismo en el momento de la intervención policial.
A estos hechos se suma un extenso historial delictivo que figura en los registros policiales. Con tan solo 21 años, este vecino de Carballo ya acumulaba más de un centenar de delitos de diversa naturaleza, entre ellos hurtos, robos y episodios de especial peligrosidad, como intentos de atropello a agentes durante actuaciones policiales. En el año 2013 llegó a convertirse en la persona con mayor número de condenas en España por delitos relacionados con la conducción, pese a no haber obtenido nunca el permiso de conducir.
Por estos hechos, Japito quedó investigado por un presunto delito de quebrantamiento de condena y por un delito contra la seguridad vial, instruyéndose las correspondientes diligencias policiales para su remisión a la autoridad judicial. Tras finalizar las actuaciones, fue puesto en libertad en calidad de investigado, a la espera de juicio.















