El VI Congreso Nacional de Agentes Tutores y Tutoras reúne a más de 400 profesionales en el Palau de la Música y deja un balance extraordinario por su organización, la calidad de sus contenidos y el compromiso de un colectivo que sigue ganando terreno en las policías locales españolas.
Partiendo del gran legado dejado por sus antecesoras, Valencia ha demostrado estar a la altura del desafío e impulsar el evento hacia un nuevo escalón. El VI Congreso Nacional de Agentes Tutores y Tutoras, celebrado los días 15 y 16 de octubre, ha vuelto a demostrar la capacidad de convocatoria de una especialidad policial que no deja de crecer. Compañeros y compañeras llegados de distintos puntos de España han llenado el Palau de la Música para compartir experiencias, adquirir conocimientos y reforzar una labor que tiene en la prevención y la protección de la infancia y la adolescencia su principal razón de ser.
El balance es rotundamente positivo. La organización, el cuidado de los detalles, la cercanía de los ponentes y la calidad de las sesiones han estado a la altura de las expectativas. Y es que el éxito de una cita nacional no depende únicamente de reunir a profesionales, sino de ofrecerles contenidos útiles, espacios para el diálogo y la oportunidad de regresar a sus municipios con nuevas ideas y una motivación renovada.
La inauguración del jueves contó con la presencia de la alcaldesa de Valencia, María José Catalá, acompañada por el consejero de Emergencias e Interior, Juan Carlos Valderrama; el presidente de ANAT, Rafael Covas; el secretario general de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP), Luis Martínez-Sicluna; el concejal de Seguridad, Movilidad y Espacio Público, Jesús Carbonell, y el comisario principal jefe de la Policía Local de Valencia, Ángel Albendín, entre otras autoridades y responsables policiales.
La ciudad anfitriona ha recogido el testigo de Sevilla, que acogió el congreso de 2024, y ha mantenido el nivel de exigencia de una cita que se ha convertido en referencia para quienes trabajan en esta especialidad. Valencia ha aportado su propia identidad, una magnífica sede y una acogida que ha dejado satisfechos a organizadores, participantes y ponentes.
El programa ha abordado cuestiones muy presentes en el trabajo diario de los agentes tutores: la violencia en el deporte, las nuevas adicciones, la comunicación con menores con dificultades del habla, los conflictos familiares, la resiliencia comunitaria y los proyectos europeos. Una formación variada, conectada con la realidad y enriquecida por las experiencias de profesionales que conocen de primera mano los retos de la intervención policial con menores.
Las jefaturas, una pieza clave para el futuro del programa
Entre los momentos destacados figuró la mesa dedicada al papel de las jefaturas de Policía Local en la implantación del Servicio de Agente Tutor, moderada por Estefanía Navarrete Ibáñez, en representación de Unijepol. En ella participaron Ángel Albendín Ariza, jefe de la Policía Local de Valencia; Óskar de Santos Tapia, jefe de la Policía Municipal de Madrid; Guillem Mascaró Ferrer, jefe de la Policía Local de Palma, y Antonio Luis Moreno Rodríguez, jefe de la Policía Local de Sevilla.
La mesa puso el foco en una cuestión decisiva para la consolidación de esta especialidad: el respaldo de los mandos y la implicación de las jefaturas son fundamentales para implantar, sostener y desarrollar el servicio. La prevención necesita agentes preparados, pero también estructuras policiales que crean en el programa, faciliten su trabajo y favorezcan la coordinación con centros educativos, familias y servicios municipales.
La organización del congreso ha contado con la implicación de la Policía Local de Valencia, el Ayuntamiento y la Asociación Nacional de Agentes Tutores (ANAT), junto con la colaboración de la FEMP, la Delegación del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas y el Instituto Valenciano de Seguridad Pública y Emergencias (IVASPE). La participación de las entidades colaboradoras y el cuidado de cada detalle, desde la atención a los asistentes hasta el desarrollo de las sesiones, han contribuido al buen resultado de las jornadas. A ello se ha sumado la oportunidad de disfrutar de la ciudad y compartir, fuera del auditorio, conversaciones que también construyen vínculos profesionales.
Para ANAT, el balance de Valencia supone una satisfacción por el trabajo realizado y por la respuesta de un colectivo que continúa creciendo. Cada edición amplía el espacio de encuentro, suma experiencias y confirma que la especialidad tiene recorrido y capacidad para responder a desafíos cada vez más complejos.
Ahora toca revisar lo aprendido, analizar los resultados y seguir mejorando. En 2028 llegará una nueva edición, con el reto de recoger el testigo de una trayectoria que Sevilla elevó y Valencia ha sabido mantener en lo más alto.
El congreso termina, pero el trabajo continúa en cada municipio, en cada centro educativo y en cada intervención en la que la escucha y la prevención pueden marcar una diferencia. Valencia deja el listón alto y una idea clara para las policías locales: los Agentes Tutores son una realidad profesional cada vez más consolidada, esencial para afrontar los nuevos retos de la protección de la infancia y la adolescencia.



























