Francisco Tobaruela Tejero es intendente jubilado de la Policía Local de Córdoba
En una interesante entrevista a Ricardo Fernández, Jefe del Grupo de Informática y Telecomunicaciones, Gestión Técnica del tráfico y Medios Aéreos de la Policía Local de Málaga, publicada en Cope Más Málaga, encontramos una detallada descripción sobre esta unidad de medios aéreos de la Policía Local malagueña, creada hace aproximadamente tres años.
Esta unidad está actualmente dotada con tres drones, aunque se encuentra a punto de incrementar su número a cuatro con la próxima incorporación de un nuevo dron que estará dotado con elementos de inteligencia artificial.
Tanto para la Policía Local de Málaga, como para todos los demás cuerpos policiales que han integrado en sus planes operativos el empleo de estas utilísimas herramientas de trabajo, el contar con la importante aportación que implica el uso de drones, ha supuesto en todos los casos poder dar una respuesta rápida y eficiente frente a cualquier situación de riesgo en su demarcación, una disminución de los costes en la ejecución de planes de control de eventos, mayor seguridad para los policías en el ejercicio de sus cometidos, aportan información en tiempo real de la situación objetiva en que se encuentran los escenarios sobre los que se esté actuando, pueden recoger datos precisos respecto de cualquier tipo de accidente sin alterar la escena, monitorizar el tráfico, ayudar en la localización de personas que puedan haberse perdido, y en definitiva, suponen un importante elemento de ayuda para incrementar la eficacia y resultados del trabajo policial.
En su entrevista, el responsable policial de esta unidad pone el acento en resaltar la importancia de que el nuevo dron próximo a incorporarse cuente con el valor añadido de disponer de elementos de inteligencia artificial, destacando la considerable ventaja que supone que este nuevo aparato pueda operar en horas nocturnas como si fuese de día. Como expresamente refiere Ricardo Fernández, “La inteligencia artificial procesa la imagen y convierte todo el escenario que sea de noche y nos lo hace de día totalmente”. Esta tecnología será de gran ayuda en las búsquedas y rescate de personas, permitiendo localizar a individuos incluso en condiciones de visibilidad nula, siempre que no se encuentren ocultos.
Del mismo modo, en su extensa entrevista, el jefe del Grupo de Informática y Telecomunicaciones, Gestión Técnica del Tráfico y Medios Aéreos de la Policía Local malagueña, pone de relieve que el empleo de estas aeronaves no tripuladas no se limita a controlar desde el aire la celebración de grandes eventos con asistencia masiva de público; además tienen múltiples utilidades para las actuaciones diarias de los cuerpos policiales, señalando a título de ejemplo la importante ayuda prestada en el operativo llevado a cabo para la detección de criaderos ilegales de gallos de pelea en las azoteas de edificios de las barriadas de Palma-Palmilla o de la Trinidad, donde la información facilitada por estos medios aéreos resultó vital para los equipos de tierra que participaron en este operativo.
Otro aspecto relevante en el funcionamiento de estos medios aéreos, conforme refiere el responsable policial, viene dado por la necesaria coordinación en la planificación de los vuelos con otros cuerpos policiales, de forma que la comunicación es constante para que, en caso de coincidencias, planificar los vuelos a diferentes alturas, evitando riesgos con ello. La seguridad es máxima, pues todos los vuelos se realizan en contacto permanente con la torre de control del aeropuerto de Málaga.
El complicado enfrentamiento Drones/Gaviotas
Algo que en principio pudiera parecer una nimiedad, ha acabado convirtiéndose en uno de los mayores problemas para la seguridad de los vuelos de estos medios aéreos. Como es sabido, la capital malagueña se encuentra a orillas del mar, lo que conlleva que en la mayoría de los tejados y azoteas de los edificios anidan las gaviotas.
De manera general, aunque especialmente cuando se encuentran en periodo de cría, estas aves identifican a los drones cuando vuelan por las cercanías como un peligro para la seguridad de sus nidos, y reaccionan atacando durante el vuelo a esos objetos que ellas relacionan con algún tipo de ave que supone un riesgo para sus nidos y sus polluelos. Estos ataques implican un serio riesgo para los drones, pues generalmente los ataques los hacen en grupo, pudiendo derribar a estos equipos aéreos.
Para tratar de solventar este grave problema para la seguridad de los vuelos de los drones, los responsables policiales acudieron a diversos asesoramientos, adoptándose finalmente la decisión de equipar a los drones con unos equipos de sonido que emiten estruendosamente un pitido que imita el chirrido de un halcón; tratando con ello de lograr que las gaviotas se disuadan de atacar a los drones.
El inconveniente está en que, a pesar de estos intentos, no siempre se logra evitar que las gaviotas acometan contra los drones, no reaccionando éstas ahuyentándose al escuchar el pitido que, para ellas, debiera ser el de un halcón.
Victoria momentánea de las gaviotas frente a los drones en este curioso enfrentamiento por el espacio aéreo.















