La Policía Local de Vitoria-Gasteiz dispone actualmente de un sistema municipal de videovigilancia compuesto por 17 cámaras de alta definición, cuya red está previsto ampliar en los próximos meses. Sin embargo, según una denuncia interna del sindicato Erne y los testimonios recabados entre agentes de los seis turnos operativos, el acceso efectivo a las grabaciones y al control del sistema estaría condicionado por restricciones organizativas que afectan directamente a la capacidad de respuesta policial.
De acuerdo con dichas fuentes, el manejo y gestión de las cámaras que emiten señal en tiempo real no dependería directamente de personal policial, sino de un único funcionario adscrito al Departamento municipal de Seguridad, ajeno al cuerpo de Policía Local. Este trabajador desarrollaría su jornada de lunes a viernes, entre las 7:00 y las 14:00 horas, lo que impediría revisar grabaciones o acceder a imágenes fuera de ese horario, incluidos fines de semana y festivos.
Esta situación supondría que, ante la comisión de un delito grave ocurrido fuera de ese tramo horario, la Policía Local no podría acceder de manera inmediata a las imágenes necesarias para la identificación de autores o la reconstrucción de los hechos. El sindicato Erne ya trasladó esta preocupación a la Jefatura el pasado 20 de enero, advirtiendo de que el actual modelo limita la utilización de un recurso esencial para la investigación y la prevención del delito.
Las cámaras se encuentran instaladas en puntos estratégicos del centro urbano, como la plaza de la Virgen Blanca, plaza de España, rampas mecánicas del Cantón de la Soledad y del Cantón de San Francisco Javier, Cuesta de San Francisco y entorno del Ayuntamiento, zonas que concentran una parte significativa de las infracciones penales del municipio, especialmente durante los fines de semana.
Las imágenes se visualizan en el videowall ubicado en la Central de Operaciones de la Policía Local (CECOP), donde trabajan conjuntamente agentes locales y personal designado por el Departamento de Seguridad. No obstante, policías adscritos a esta central sostienen que únicamente pueden observar las imágenes en directo, sin posibilidad de manipular cámaras, retroceder grabaciones ni extraer secuencias, funciones reservadas al citado funcionario.
Erne también cuestiona que el sistema disponga de las funcionalidades avanzadas recogidas en el pliego de contratación, como identificación inmediata de personas y vehículos, al considerar que la resolución de las imágenes visualizadas en el CECOP no permite reconocer con claridad rasgos faciales ni matrículas, lo que reduce su utilidad operativa.
Por su parte, el Departamento municipal de Seguridad ha negado estas afirmaciones. En un comunicado difundido tras la publicación de la información, asegura que todas las personas que trabajan en la sala CECOP tienen acceso al sistema y que los agentes pueden consultar las cámaras las 24 horas del día, los siete días de la semana. Asimismo, distingue entre la visualización en tiempo real y los procedimientos específicos para la extracción de fragmentos de vídeo.
La controversia pone de manifiesto la necesidad de clarificar los protocolos de acceso y uso del sistema de videovigilancia, así como de garantizar que la Policía Local disponga de un control pleno y permanente sobre una herramienta clave para la seguridad ciudadana.















