La aparición de falsos inspectores de Sanidad y nuevas variantes de la conocida “estafa del colchón” ha generado inquietud en varios municipios de Ferrolterra. Un vecino de Narón denunció haber sido coaccionado en su propia vivienda, mientras que en Mugardos se han detectado intentos similares de engaño. Las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad mantienen la alerta ante este tipo de delitos que buscan acceder a los domicilios para sustraer objetos o dinero.
Las estafas mediante engaño puerta a puerta vuelven a situarse en el foco de la seguridad ciudadana en la comarca de Ferrolterra. En municipios como Narón y Mugardos, vecinos han comenzado a alertar de la presencia de personas que se hacen pasar por profesionales para acceder a viviendas particulares.
Uno de los casos más recientes se ha producido en Narón (municipio de más de 38.000 habitantes de la provincia de A Coruña), donde un residente del barrio de A Solaina relató haber sido víctima de una variante de la denominada “estafa del colchón”. Según su testimonio, llegó a sentirse “coaccionado, coartado y amenazado en su propia casa” durante la actuación de los supuestos operarios.
Este tipo de fraude suele iniciarse con una llamada telefónica o una visita en la que los autores ofrecen servicios gratuitos o revisiones técnicas. En el caso de los colchones, los delincuentes se presentan como personal de empresas del sector y proponen limpiezas o revisiones sin coste, un servicio inexistente en el mercado. El objetivo es lograr acceso al domicilio y aprovechar la distracción para sustraer objetos de valor o presionar a la víctima para realizar pagos.
De forma paralela, en Mugardos también se ha activado la alerta tras detectarse intentos de estafa protagonizados por falsos inspectores de Sanidad. En estos casos, los autores se presentan en domicilios alegando la realización de controles o inspecciones sanitarias, solicitando en ocasiones dinero o intentando acceder al interior de la vivienda.
Este tipo de fraude guarda similitudes con otros detectados en diferentes puntos del país, donde los estafadores suplantan la identidad de organismos oficiales para ganarse la confianza de las víctimas. Las autoridades recuerdan que los inspectores reales siempre van debidamente identificados y que no realizan cobros en efectivo en domicilios particulares.
Las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad insisten en la importancia de extremar las precauciones ante cualquier visita inesperada o servicio ofrecido sin solicitud previa. Recomiendan no permitir el acceso a la vivienda sin verificar la identidad de los supuestos profesionales y, en caso de duda, contactar inmediatamente con la Policía.
Además, advierten de que las personas mayores o que viven solas constituyen los principales objetivos de estas prácticas delictivas, por lo que se solicita la colaboración ciudadana para informar y prevenir a colectivos vulnerables.















