Mos, municipio gallego de poco más de 15.000 habitantes, situado en la provincia de Pontevedra y parte del área metropolitana de Vigo, ha puesto de manifiesto que la educación vial puede transformar conductas incluso antes de que las piernas empiecen a medir más que las señales.
Durante este mes de febrero, la Policía Local de Mos está llevando a cabo un completo programa de charlas de educación vial dirigido al alumnado de los centros escolares, tanto de Primaria como de Secundaria, integradas directamente en el calendario lectivo. La idea es sencilla pero ambiciosa: fomentar hábitos seguros, responsables y cívicos en la movilidad, adaptando los contenidos según la edad y las necesidades de cada grupo.
Las sesiones se desarrollan en las aulas y en espacios participativos, con un enfoque práctico que no se queda solo en teoría. Para los más pequeños de Primaria, se trabaja sobre aspectos básicos como el comportamiento seguro como peatones y pasajeros, la interpretación de las señales de tráfico, el respeto a las normas y la importancia de convivir con seguridad en el entorno escolar y familiar.
En Secundaria, las charlas suben de nivel y abordan cuestiones decisivas para los jóvenes: movilidad segura en entornos urbanos e interurbanos, análisis de conductas de riesgo —como exceso de velocidad, distracciones o consumo de alcohol y drogas—, así como las consecuencias personales y sociales de los accidentes de tráfico y la responsabilidad individual de tomar decisiones seguras.
Los materiales utilizados incluyen recursos audiovisuales y ejemplos reales, lo que permite que los estudiantes se identifiquen con las situaciones planteadas y reflexionen sobre cómo actuar en cada caso. Este enfoque pedagógico demuestra que no hacen falta grandes escenarios ni infraestructuras sofisticadas para educar en valores que salvan vidas, sino voluntad, empeño y creatividad.
La iniciativa de Mos es un claro ejemplo de cómo una policía local puede ser mucho más que un cuerpo que aplica normas: puede ser semillero de conciencia, civismo y prevención desde edades tempranas. Enseñar a moverse con seguridad no solo protege en el presente, también siembra responsabilidad para el futuro, y lo hace en un municipio que, con sus recursos y su cercanía, demuestra que la educación vial es una inversión de todos y para todos.
















