La Policía Local de Burgos pone en funcionamiento los nuevos radares de tráfico instalados en las ubicaciones ya existentes de la ciudad. Se trata de cinemómetros de última generación que permitirán un control más preciso de la velocidad y una gestión más eficaz de las infracciones, con el objetivo de reforzar la seguridad vial.
Según ha informado la Policía Local, los nuevos equipos incorporan tecnología que permite discriminar por carriles y por sentido de circulación, además de ofrecer una mayor calidad de imagen. Una de las principales novedades es que podrán sancionar los excesos de velocidad en ambos sentidos de la vía, incrementando así la capacidad de supervisión del tráfico urbano.
Desde el cuerpo municipal se recuerda a los conductores la necesidad de adecuar la velocidad a las características de cada tramo y respetar los límites establecidos, subrayando que la finalidad principal de estos dispositivos es preventiva y disuasoria, no recaudatoria.
La colocación de las seis nuevas cajas de radar fijo ya había tenido un efecto disuasorio sobre el tráfico en diversas zonas y avenidas de la ciudad. Desde el pasado mes de diciembre, la presencia de las nuevas cajas y de la señalización informativa alertando de controles en ambos sentidos ha provocado una mayor precaución entre los conductores.
Durante este periodo, los cinemómetros han estado en fase de pruebas, sin imposición de sanciones. No obstante, a partir del viernes comienzan a denunciar de forma efectiva los excesos de velocidad detectados.
Fuentes municipales han señalado que habrá radares que operen de manera permanente en ambos sentidos, y otros que no estarán asignados de forma fija a una única ubicación, ya que podrán rotar entre otras cajas de radar que también han sido renovadas.
Asimismo, los nuevos cinemómetros podrán ser utilizados por las patrullas de la Policía Local como radares portátiles, dado que ofrecen una mayor precisión que los dispositivos Veloláser con los que cuentan actualmente los agentes. Su uso dependerá de los análisis y criterios operativos que establezca el cuerpo municipal en función de la evolución del tráfico y de la siniestralidad.
Posibles consecuencias
El exceso de velocidad constituye una infracción administrativa conforme a la Ley de Seguridad Vial (LSV). El artículo 76 considera infracción grave o muy grave superar los límites de velocidad establecidos, con sanciones que pueden oscilar entre los 100 y los 600 euros, además de la posible detracción de entre 2 y 6 puntos del permiso de conducción, en función de la velocidad detectada y del límite de la vía.














