La Audiencia Provincial de Asturias ha condenado a dos años y diez meses de prisión a un matrimonio que mantuvo aislados a sus tres hijos menores durante casi tres años y medio en una vivienda situada en una zona rural de las afueras de Oviedo. La investigación, iniciada tras la alerta de una vecina y desarrollada por la Policía Local de Oviedo junto a otros organismos, permitió localizar a los menores en condiciones de grave insalubridad y aislamiento social extremo. La sentencia aprecia delitos de violencia psíquica habitual y abandono de familia, aunque descarta el de detención ilegal.
La Audiencia Provincial de Asturias ha impuesto a cada uno de los progenitores una pena de dos años y cuatro meses de prisión por un delito de violencia psíquica habitual en el ámbito familiar y otros seis meses por abandono de familia, después de considerar probado que mantuvieron a sus tres hijos menores aislados en una vivienda de Fitoria, en las afueras de Oviedo, entre diciembre de 2021 y abril de 2025.
La resolución judicial absuelve al matrimonio del delito de detención ilegal por el que también estaban acusados. Además de la pena de cárcel, ambos han sido inhabilitados durante tres años y cuatro meses para ejercer la patria potestad o cualquier función de tutela sobre los menores. Durante ese periodo tampoco podrán comunicarse con ellos. La sentencia fija igualmente una indemnización de 30.000 euros para cada hijo por los daños ocasionados.
Los menores, dos gemelos que actualmente tienen 9 años y su hermano mayor de 11, permanecen bajo tutela de los servicios sociales del Principado de Asturias desde que fueron rescatados de la vivienda el pasado año.
La actuación policial que permitió descubrir el caso fue desarrollada principalmente por la Policía Local de Oviedo. Los agentes municipales iniciaron una investigación “discreta y cautelosa”, en coordinación con los servicios sociales y posteriormente con la Guardia Civil y la Fiscalía de Menores. La entrada en la vivienda permitió localizar a los tres menores viviendo entre basura y excrementos de animales, utilizando mascarillas en el interior del domicilio y sin escolarización conocida.
Las mismas informaciones apuntaban a que los niños llevaban años sin salir de la vivienda y presentaban un fuerte aislamiento social. Algunos de los agentes participantes llegaron a describir el inmueble como “la casa de los horrores”, expresión que acabó popularizándose en los medios nacionales.
Durante el juicio, celebrado el pasado marzo a puerta cerrada debido a la gravedad de los hechos y a la presencia de menores como víctimas, declararon agentes de la Policía Local, efectivos de la Guardia Civil y personal de los servicios sociales que participaron en el operativo y en la posterior atención a los menores.
La defensa del matrimonio ha mostrado su conformidad parcial con la sentencia al considerar positiva la absolución por el delito de detención ilegal, que era el más grave de los imputados y por el que se solicitaban más de veinte años de prisión. Los letrados sostienen que el aislamiento familiar no perseguía privar de libertad a los menores de forma dolosa, sino que respondía a una dinámica de encierro vinculada a la propia situación psicológica y social de la familia.















