La Ertzaintza ha detenido a un agente de la Policía Municipal de Bilbao, de 42 años, acusado de un presunto delito de violencia de género sobre su pareja, también integrante del mismo cuerpo policial y embarazada de varios meses. La intervención, desarrollada durante la madrugada en una vivienda de un barrio de la capital vizcaína, vuelve a evidenciar la actuación coordinada entre cuerpos policiales y el sometimiento de cualquier agente al mismo marco legal que el resto de la ciudadanía.
La intervención policial se produjo durante la madrugada del martes pasado, después de que la víctima llamara al teléfono de emergencias 112 solicitando ayuda. Según trasladó posteriormente a los agentes de la Ertzaintza, había mantenido una fuerte discusión con su pareja sentimental, quien presuntamente la habría agredido físicamente y amenazado en el domicilio que ambos comparten en el barrio bilbaíno de Miribilla.
La mujer, integrante también de la Policía Municipal de Bilbao y de unos 30 años de edad, manifestó además que el hombre le había retirado el teléfono móvil durante la disputa. La situación provocó que abandonara momentáneamente la vivienda y pidiera auxilio desde el descansillo del edificio hasta la llegada de las patrullas policiales.
Los recursos desplazados por la Ertzaintza escucharon la versión de la denunciante, que aseguró que no se trataba de un episodio aislado y que anteriormente ya habría sufrido agresiones, aunque hasta ahora no había formalizado denuncia alguna.
Tras recabar los primeros testimonios y realizar las comprobaciones oportunas, los agentes autonómicos procedieron a la detención del presunto agresor, un policía municipal bilbaíno de 42 años, que fue trasladado a dependencias policiales de Ibarrekolanda, donde permaneció arrestado hasta su puesta a disposición judicial ante el Juzgado de Violencia sobre la Mujer de Bilbao.
La víctima ha solicitado una orden de alejamiento de 500 metros respecto al detenido. El procedimiento judicial continúa abierto a la espera de las decisiones que adopte la autoridad judicial competente.
Fuentes policiales recuerdan que este tipo de actuaciones reflejan el funcionamiento de los mecanismos internos de control y transparencia existentes dentro de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad. Cuando un agente es investigado o detenido por la presunta comisión de un delito, los protocolos se activan con independencia de su condición profesional, desarrollándose tanto las diligencias judiciales como los procedimientos administrativos internos que correspondan.
En paralelo a la investigación penal, el Ayuntamiento de Bilbao podría incoar actuaciones disciplinarias internas, tal y como sucede en otros casos que afectan a integrantes del Cuerpo. Estos casos, según destacan fuentes policiales, evidencian la importancia de la denuncia temprana y de la actuación inmediata de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad ante cualquier posible episodio de violencia de género, con independencia de la profesión o condición de las personas implicadas.















