La comunidad educativa de Boadilla del Monte, municipio madrileño que roza los 68.000 habitantes, ha reforzado esta semana su compromiso con el bienestar de los menores a través de la jornada formativa celebrada el pasado lunes en el Teatro Municipal Princesa Doña Leonor. Bajo el título “Prevención de conductas autolesivas, red de recursos y actuaciones con menores y familias”, el encuentro congregó a numerosos profesionales de centros educativos y representantes de AMPAS, evidenciando el creciente interés y preocupación por esta realidad.
La sesión, que registró una notable afluencia de asistentes, tuvo como principal objetivo recordar y actualizar los protocolos de actuación ante intentos autolíticos y conductas autolesivas en menores, tanto dentro como fuera del ámbito escolar. En un contexto en el que la salud mental de niños y adolescentes ocupa un lugar prioritario en la agenda educativa y social, este tipo de iniciativas se consolidan como herramientas clave para la detección precoz y la intervención coordinada.
Durante la jornada, los distintos ponentes coincidieron en la necesidad de trabajar desde la prevención, la formación continua y la colaboración entre instituciones. En este sentido, se puso en valor la importancia de generar una red de recursos sólida que integre a docentes, familias, cuerpos de seguridad y servicios sociales, con el fin de ofrecer una respuesta eficaz y adaptada a cada situación.
Uno de los participantes fue Julián Martínez, agente tutor y oficial de la Policía Local de Boadilla del Monte, además de vocal de ANAT, quien destacó el papel de estos profesionales como figuras de referencia en el entorno educativo. Durante su intervención, incidió en la importancia de conocer y aplicar correctamente los protocolos de actuación, así como en la relevancia de la cercanía con los menores y la coordinación directa con los centros escolares para detectar posibles situaciones de riesgo y actuar con rapidez.
El encuentro dejó patente que la prevención de las conductas autolesivas no es una tarea aislada, sino un esfuerzo colectivo que requiere implicación, formación y sensibilidad por parte de toda la comunidad. La alta participación y el interés mostrado por los asistentes reflejan la voluntad compartida de seguir avanzando en la protección y el cuidado de los más jóvenes.
Con iniciativas como esta, Boadilla del Monte reafirma su apuesta por la educación, la prevención y el trabajo en red como pilares fundamentales para afrontar los desafíos actuales en materia de salud emocional y bienestar juvenil.



















