La Policía Local de Paterna ha llevado a cabo una nueva actuación de control en varios establecimientos de venta de fruta y verdura del municipio con el objetivo de garantizar que los productos ofrecidos a los vecinos cumplan con las condiciones sanitarias y de trazabilidad exigidas por la normativa.
El operativo se desarrolló tras las advertencias realizadas por agricultores locales, quienes habían trasladado su preocupación ante la posible presencia de género cuya procedencia no podía acreditarse correctamente. La intervención permitió comprobar de forma directa la documentación del producto expuesto y reforzar el control sobre la cadena de comercialización, una labor que repercute de manera inmediata en la protección del consumidor.
Durante las inspecciones, los agentes detectaron partidas de fruta sin la documentación obligatoria que certificara su origen, procediendo a la incautación de aproximadamente 150 kilos de naranjas. Asimismo, se retiraron del circuito de venta diversos productos que se encontraban en mal estado o que habían superado su fecha de consumo preferente, evitando así que pudieran llegar a las mesas de los compradores.
Este tipo de intervenciones no solo protege al sector agrícola que trabaja dentro de la legalidad, sino que constituye una medida directa de prevención sanitaria. El control de la trazabilidad y de las condiciones de conservación de los alimentos es una garantía esencial para que los ciudadanos adquieran productos seguros, en buen estado y con todas las garantías de calidad.
La actuación demuestra el papel activo de la Policía Local en la vigilancia del comercio y en la defensa del consumidor, reforzando la confianza de los vecinos en que los productos que adquieren han pasado los controles necesarios. Inspecciones de este tipo evidencian que la seguridad alimentaria no es una cuestión secundaria, sino una responsabilidad diaria que protege tanto la salud pública como el comercio justo.















