La rápida intervención de la Policía Local de Vigo permitió detener a una mujer de 49 años tras intentar perpetrar un atraco en un establecimiento de una calle céntrica, armada con un revólver y un puñal. La acción conjunta de empleados y clientes logró contener a la sospechosa hasta la llegada de los agentes, que procedieron a su reducción tras una fuerte resistencia.
Los hechos tuvieron lugar a las 18:32 horas de la tarde cuando la Sala de Comunicaciones del 092 de la Policía Local de Vigo recibió un aviso alertando de un posible hurto en un establecimiento comercial situado en una calle céntrica de la ciudad.
Mientras las patrullas se dirigían al lugar, una nueva comunicación elevó la gravedad de la intervención al indicar que la persona implicada portaba un arma de fuego, por lo que se solicitó el refuerzo de más unidades policiales.
A la llegada de los agentes, el alertante, que se encontraba en el exterior del local, informó de que había observado a una mujer acceder al establecimiento encapuchada y portando lo que parecía ser un arma. Los funcionarios comprobaron que la reja del comercio estaba parcialmente cerrada, accediendo con rapidez al interior.
Dentro del local, los policías encontraron a dos personas forcejeando con una mujer que sostenía un revólver en su mano derecha. Ante esta situación, los agentes intervinieron de inmediato, procediendo a reducir a la sospechosa, que ofreció una fuerte resistencia activa para evitar ser desarmada.
Finalmente, los funcionarios lograron arrebatarle el arma, procediendo a su engrilletamiento y asegurando la situación. Una vez controlada la intervención, se recabaron los testimonios de hasta diez personas presentes en el establecimiento, entre ellas tres trabajadores.
Según relataron de forma coincidente, la mujer accedió al local con un pasamontañas y gafas de sol, empuñando el revólver. Acto seguido, sujetó al responsable del comercio y le colocó el arma en el cuello mientras gritaba: “esto es un atraco, todos quietos, contra la pared”.
En medio de la tensión generada, el trabajador amenazado aprovechó un momento de distracción de la agresora para sujetar la mano con la que portaba el arma. Esta acción fue secundada por varios clientes presentes en el establecimiento, iniciándose un forcejeo que coincidió con la llegada de la Policía Local.
Durante la intervención, además, los presentes lograron localizar y extraer de la ropa de la mujer un puñal que ocultaba en el pantalón, lo que incrementó el riesgo de la situación.
La sospechosa, identificada como M.A.B., de 49 años de edad, fue detenida como presunta autora de un delito de robo con violencia e intimidación, siendo trasladada a dependencias policiales para la instrucción de las diligencias correspondientes.
Posibles consecuencias:
El delito de robo con violencia o intimidación se encuentra tipificado en el artículo 242 del Código Penal, que establece que “el culpable de robo con violencia o intimidación en las personas será castigado con la pena de prisión de dos a cinco años, sin perjuicio de las que pudieran corresponder por los actos de violencia física que realizare”.
En este caso, la utilización de un arma de fuego y la presencia de un arma blanca podrían ser consideradas circunstancias agravantes a la hora de determinar la pena final.















