La intervención inicial de la Policía Local de Valladolid permitió descubrir un entramado dedicado a adquirir vehículos de alta gama, denunciar falsos robos y cobrar indemnizaciones millonarias a aseguradoras. La investigación, asumida posteriormente por la Policía Nacional, ha concluido con cuatro personas imputadas por estafa y otras dos investigadas por falsedad documental tras la recuperación de dos turismos que figuraban como sustraídos.
La actuación policial se remonta al mes de mayo del pasado año, cuando una patrulla de la Policía Local de Valladolid detectó dos vehículos estacionados en la ciudad cuya situación levantó sospechas. Tras consultar las bases de datos policiales, los agentes comprobaron que ambos turismos constaban como robados desde el año 2021 en la ciudad de Santander, y que uno de ellos portaba placas de matrícula que no se correspondían con su número de bastidor.
Los vehículos, ambos de gama alta, fueron intervenidos y trasladados a dependencias policiales para su aseguramiento. A raíz de esta recuperación, el Grupo de Robos de la Policía Nacional en Valladolid asumió la investigación con el objetivo de esclarecer las circunstancias de la supuesta sustracción y determinar la posible existencia de un fraude organizado.
Las pesquisas policiales permitieron constatar la existencia de un mismo modus operandi repetido en ambos casos. Según la investigación, los propietarios de los vehículos, junto a otras dos personas vinculadas a ellos, adquirían turismos de alta gama en un concesionario de Málaga, beneficiándose de precios ventajosos, para posteriormente denunciar falsamente su robo y reclamar elevadas indemnizaciones a las compañías aseguradoras.
Para reforzar el fraude, los investigados habrían llegado a encargar peritajes con el fin de incrementar las cuantías económicas reclamadas. Los cuatro presuntos autores, todos ellos vecinos de distintas localidades de la provincia de Valladolid, denunciaban la supuesta sustracción en Santander, con la intención de dificultar la labor policial y alejar el foco de las investigaciones.
Una vez simulados los robos, los vehículos eran retirados de la circulación. En algunos casos eran incendiados para eliminar pruebas y, en otros, trasladados nuevamente a Valladolid, donde presuntamente se procedía a la falsificación de las matrículas y a la manipulación de los cuentakilómetros en un taller mecánico, con el objetivo de venderlos o utilizarlos en nuevas actividades delictivas.
En el marco de la investigación, los agentes de la Policía Nacional tomaron declaración en calidad de investigados a dos responsables del taller de Valladolid donde fueron localizados los vehículos. Según los indicios recabados, en dichas instalaciones podrían haberse colocado las placas de matrícula falsas detectadas por la Policía Local durante la intervención inicial.
Todas las actuaciones realizadas fueron puestas en conocimiento de la Jefatura Superior de Policía de Cantabria, al tratarse del lugar donde se formalizaron las denuncias por la supuesta sustracción. Finalmente, cuatro hombres han sido imputados como presuntos autores de delitos de estafa y simulación de delito, mientras que otras dos personas están siendo investigadas por un presunto delito de falsedad documental.
La autoridad judicial competente ha sido informada del resultado de la investigación, que la Policía Nacional en Valladolid da por concluida, destacando el papel determinante de la Policía Local de Valladolid en la detección inicial de los vehículos y en el inicio del esclarecimiento de este fraude.















