Un informe pericial incorporado a la causa judicial sobre la muerte de un hombre en Torrejón de Ardoz, a manos de un agente fuera de servicio de la Policía Municipal de Madrid, concluye que el agente implicado conocía el riesgo asociado a la maniobra aplicada. Los hechos, investigados como presunto homicidio, se produjeron en el marco de una actuación en la vía pública, donde se empleó la técnica de inmovilización conocida como el «mataleón», con fuerte presión en la zona cervical.
Según el informe forense, este tipo de intervención implica un riesgo conocido en el ámbito policial, especialmente en situaciones de reducción física, lo que sitúa el foco en el grado de conocimiento técnico del agente y en la adecuación de su actuación a los principios de congruencia, oportunidad y proporcionalidad que rigen el uso de la fuerza.
La investigación judicial continúa abierta y analiza si la intervención se ajustó a los protocolos operativos y a la formación recibida, en un contexto que reabre el debate profesional sobre las técnicas de inmovilización, los límites del uso de la fuerza y la necesidad de actualización constante en procedimientos de control de personas. El caso tiene impacto directo en todos los Servicios Policiales, al poner sobre la mesa la importancia de garantizar intervenciones seguras, técnicamente fundamentadas y alineadas con los estándares normativos vigentes.
De otra parte, la acusación particular ha solicitado que se investigue también la actuación de otro agente (también fuera de servicio) que acompañaba al encausado y que no participó en la inmovilización de la persona fallecida, aunque estuvo a su lado en todo momento, como se puede ver en los numerosos vídeos publicados en las redes sociales.
La petición de la acusación amplía el foco de la investigación al considerar que el segundo agente presente en la intervención pudo tener un papel relevante en el desarrollo de los hechos o en la omisión de medidas que evitaran el desenlace. El objetivo es determinar si existió responsabilidad compartida en una actuación que se analiza bajo los criterios de uso proporcional de la fuerza y cumplimiento de los protocolos de intervención.















