El Ayuntamiento de Getxo ha decidido incluir la procedencia de las personas detenidas e investigadas en sus informes policiales, alineándose con los criterios que ya aplica la Ertzaintza. La medida, anunciada durante la presentación de la memoria policial de 2025, ha abierto un intenso debate político e institucional.
Desde la Policía Municipal de Getxo, esta decisión se enmarca en una estrategia orientada a reforzar la transparencia informativa y combatir la desinformación. El jefe de la Policía Local, Tomás Santín, defendió la iniciativa señalando que responde a la necesidad de “evitar bulos que vinculan inmigración y delincuencia”, especialmente en un contexto en el que gran parte de la ciudadanía se informa a través de redes sociales.
La memoria policial presentada ya incorpora este nuevo criterio, incluyendo datos sobre la procedencia de las personas detenidas durante 2025. Según explicó Santín, el objetivo no es realizar análisis específicos sobre este aspecto, sino poner a disposición de la ciudadanía información completa, en línea con otros indicadores ya recogidos, como el sexo de los implicados.
El responsable policial subrayó que la medida busca aportar rigor frente a percepciones distorsionadas: “Se generaliza que por el hecho de ser extranjero se cometen delitos, y eso no responde a la realidad. Por eso es necesario ofrecer datos objetivos”.
La decisión también se vincula a la preocupación ciudadana en materia de seguridad. Según datos municipales, el 26% de los vecinos manifiesta inquietud por esta cuestión. No obstante, desde la Policía Local se insiste en que los indicadores objetivos reflejan una evolución positiva.
En los últimos tres años, los hechos delictivos denunciados han descendido un 21%, una tendencia que se atribuye tanto al refuerzo de la acción preventiva como a la implantación de sistemas de videovigilancia en el municipio.
Coordinación con criterios autonómicos
Durante la presentación, la concejala de Seguridad Ciudadana, Keltse Eiguren, defendió la necesidad de homogeneizar los criterios de recogida de datos con los utilizados por la Ertzaintza. “Policialmente es lo más conveniente”, afirmó, destacando que la uniformidad permite una mejor sistematización y explotación de la información entre cuerpos policiales.
La edil insistió en que la inclusión de estos datos responde a un criterio técnico y no implica interpretaciones automáticas, sino simplemente su difusión dentro del conjunto de indicadores disponibles.
La medida ha generado críticas desde distintos grupos políticos. Desde el PSE, su portavoz y vicealcaldesa, Carmen Díez, calificó la decisión como “equivocada”, al considerar que puede favorecer interpretaciones erróneas y contribuir a establecer una relación indebida entre inmigración y delincuencia.
En la misma línea, el portavoz de EH Bildu, Ibon Rodríguez, advirtió de que esta iniciativa podría alimentar discursos que dificulten la convivencia, al entender que introduce elementos sensibles sin el debido contexto interpretativo.
Debate abierto entre transparencia y riesgo de interpretación
La decisión de Getxo se suma a un debate ya presente en otras instituciones del País Vasco, donde la publicación de este tipo de datos ha generado posiciones encontradas entre quienes defienden la transparencia informativa y quienes alertan del riesgo de lecturas descontextualizadas.
Desde una perspectiva policial, la iniciativa plantea un equilibrio complejo entre el acceso a la información, la pedagogía social y la prevención de interpretaciones sesgadas, en un entorno marcado por la inmediatez de la comunicación digital.
En este escenario, la experiencia de Getxo servirá como referencia para evaluar el impacto real de este tipo de medidas en la percepción ciudadana y en la gestión de la información policial.















