El juego y la conducción de vehículos: cuando se excede de los límites de convivencia y se convierte en un riesgo

Conduccion
Opinión

3 21111 1  José López Muñoz, es educador vial y presidente de la Federación Española de Técnicos en Educación Vial

Un aspecto en la conducción es el valor de juego que en muchas ocasiones y por parte de un elevado número de conductores se da, el término juego se refiere a diversos aspectos actitudinales y comportamentales. Cuando nos referimos a la conducción y a la diversión que se  consigue con ella. Diversión por el movimiento y las maniobras, por  las sensaciones referidas al equilibrio y las oscilaciones corporales.

En una conducción cada día más estable, gracias a las mejoras  vehiculares y viales, resulta paradójico que en algunas ocasiones se eche de menos, cuando no directamente se fuercen maniobras, en las que aparece un desplazamiento corporal, que resulta agradable y divertido para el conductor. Pero en los aspectos lúdicos de la conducción no acaban en la propia forma de manejar el vehículo, también la competición y la carrera. Desde épocas remotas la carrera y la competición con vehículos es una actividad muy valorada y que desgraciadamente aparece de forma habitual en la forma de conducir de algunos conductores, que responden a las situaciones viales, como si estas fueran una competición, o bien que convierten en competiciones situaciones de conflicto, que nada tienen que ver con la pugna o la competición.

Hay conductores que de forma habitual, incorporan a sus  motivaciones de conducción un riesgo extraordinario, y que tiene que ver con un rasgo lúdico, por lo se saca placer de obtener ciertos beneficios, comprometiendo sus acciones viales, aunque ello signifique rebajar los márgenes de Seguridad propia y de otros usuarios. Pues aunque en la mayoría de los casos no hay intención de generar conflictos o accidentes las alteraciones en las maniobras disminuyen los márgenes de Seguridad apareciendo los accidentes no deseados.

La pregunta que siempre nos hacemos es que podemos hacer para  reducir los siniestros viales, pues la seguridad vial se tiene que  afrontar sobre el factor humano que es el más importante y seguido del factor vehículo y la vía. Sin duda reduciendo los factores de riesgo, el alcohol, las drogas, las distracciones, etc. Con la disminución de la percepción del riesgo puede ir Aparejada la falsa sensación de seguridad y evitar los siniestros se consigue con una buena percepción del riesgo y una conducción anticipativa.

CONFIANZA: las vías públicas son un ejemplo de “espacio  compartido”, por lo que Las normas de tráfico son validas, en tanto  que tenemos que cumplirlas y confiamos en que los demás  conductores como peatones las respetemos.

OBSERVACION Y PARTICIPACION: compartir con otros usuarios  (peatones, ciclistas, resto de conductores, etc.), las vías públicas  requiere el desarrollo de la capacidad para prever los movimientos y maniobras de los demás, evitando ser sorprendidos y reaccionando de forma adecuada y segura, es lo que se denomina “conducción defensiva”.

PRUDENCIA: Es una de las cuatro virtudes Cardinales que consiste  en discernir y distinguir lo que es bueno o malo para seguir o huir de ello.

RESPETO: en la teoría somos socialmente educados, cedemos el  paso en el ascensor, respetamos la fila en el cine , pedimos permiso  para pasar y agradecemos los gestos de cortesía , pero tras un  volante , el anonimato , la impunidad o el deseo de llegar cuanto  antes , nos hace olvidar que circular no es competir .

COMPROMISO: En relación a la circulación todos podemos enseñar y aprender, Realmente la formula más eficaz de mejorar la seguridad  vial, vendrá desde la implicación activa de todos y cada uno de los ciudadanos respeto a su círculo familiar, profesional, y de amistades.

Una actitud comprometida puede salvar vidas, el silencio  nunca.

CONVIVENCIA: El significado de ciertas palabras sufre un cierto  deterioro cuando se utilizan frecuentemente en referencia a nuestra  actuación como usuarios de las vías públicas, es decir cuando somos peatones, conductores o pasajeros, en estos casos el concepto «CONVIVENCIA» tiene una acepción especifica en su definición “evitar mucho dolor “y eso se logra aplicando otro tipo de normas no escritas: colaboración, y comprensión con los más con los más débiles.

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