La Audiencia Provincial de Murcia ha confirmado una multa de 900 euros a un conductor por circular con una pegatina de la ITV falsificada en el parabrisas de su vehículo. El tribunal subraya que este distintivo no es un simple adhesivo, sino un documento oficial que acredita que el coche ha superado la Inspección Técnica de Vehículos obligatoria.
La sanción tiene su origen en un control realizado por la Guardia Civil de Tráfico en septiembre de 2020 en la autovía A-33, a la altura del término municipal de Blanca (Murcia). Los agentes detectaron que el distintivo colocado en el parabrisas no se correspondía con la situación real del vehículo en los registros oficiales de la ITV.
El condenado alegó que en el momento de la inspección el coche se encontraba estacionado y no en circulación, un argumento que fue rechazado por el tribunal. La sentencia recuerda que el delito no depende de que el vehículo esté en marcha, sino del uso y la exhibición pública de un documento falso vinculado a la seguridad vial.
La pegatina de la ITV, conocida oficialmente como distintivo V-19, debe colocarse en un lugar visible del parabrisas tras superar la inspección. Su color —verde, amarillo o rojo— indica el año de caducidad de la revisión, lo que permite a los agentes comprobar de un vistazo si el vehículo cumple con la normativa. No llevarla visible supone una infracción leve, sancionable con hasta 100 euros, pero falsificarla o utilizar una que no corresponde al vehículo constituye un delito de falsedad documental.
Aunque el sistema de inspecciones está plenamente informatizado, las autoridades insisten en que el distintivo sigue siendo una herramienta clave en los controles rutinarios. Según datos de la DGT, miles de conductores son denunciados cada año por incumplir la ITV, una infracción que implica no solo sanciones económicas, sino también mayores riesgos para la seguridad vial.
La resolución judicial refuerza el mensaje de que manipular o falsificar documentos relacionados con el estado técnico de los vehículos es una conducta grave, con consecuencias penales, y pone el foco en la importancia de respetar la normativa para garantizar la seguridad en las carreteras.
















