La Policía Local de Vigo detuvo a dos jóvenes tras un violento altercado en una calle céntrica de ocio nocturno que se saldó con un agente herido y trasladado al hospital. Uno de los arrestados portaba un cuchillo de caza oculto, mientras ambos están acusados de un delito de atentado contra la autoridad.
La madrugada del pasado sábado estuvo marcada por un nuevo episodio de violencia contra agentes en Vigo. Dos jóvenes fueron detenidos tras protagonizar un altercado con efectivos de la Policía Local en una calle céntrica vinculada al ocio nocturno, que terminó con uno de los policías con una luxación de hombro.
Los hechos se produjeron en torno a las 6:50 horas, cuando una patrulla sorprendió a uno de los implicados orinando en el portal de un edificio. Los agentes le requirieron para que cesara la conducta y procedieron a su identificación, momento en el que el joven hizo caso omiso de las indicaciones.
Según fuentes policiales, el individuo portaba un cigarrillo de marihuana en la oreja y, al intentar ser cacheado, reaccionó de forma violenta, propinando un golpe en el pecho a uno de los agentes. Acto seguido, emprendió la huida, iniciándose una persecución a pie por la zona.
Durante la carrera, el sospechoso realizó un gesto llevando la mano hacia la espalda, lo que alertó al policía actuante. Finalmente, fue interceptado y reducido, cayendo al suelo en ese momento un cuchillo de caza con funda, con una hoja de aproximadamente 13 centímetros que el joven llevaba oculto.
Mientras uno de los agentes trataba de inmovilizar al primer implicado, su compañero solicitó apoyo a través de la emisora. Fue entonces cuando apareció un segundo joven, amigo del detenido, que trató de interferir en la actuación policial golpeando el equipo de comunicaciones. El impacto alcanzó al agente, provocándole una luxación en el hombro que obligó a su traslado al hospital Hospital Ribera Povisa para recibir asistencia sanitaria.
La llegada de varias patrullas permitió controlar la situación y proceder a la detención de ambos jóvenes, que fueron puestos a disposición judicial como presuntos autores de un delito de atentado contra agentes de la autoridad.
Este tipo de incidentes no son aislados en esta zona de ocio nocturno. En fechas recientes se han registrado episodios violentos similares, lo que mantiene la preocupación entre los vecinos y los cuerpos policiales ante el aumento de conductas agresivas durante las madrugadas de fin de semana.
Posibles consecuencias:
El artículo 550 del Código Penal establece que “son reos de atentado los que acometan, empleen fuerza o intimiden gravemente a la autoridad, a sus agentes o funcionarios públicos”. Este delito puede conllevar penas de prisión de uno a cuatro años y multa de tres a seis meses cuando la víctima sea agente de la autoridad.















