Un agente fuera de servicio alertó a sus compañeros tras observar a un joven con apariencia infantil al volante de un turismo en Vigo. La patrulla localizó el vehículo cuando circulaba marcha atrás durante unos 150 metros, generando riesgo para el resto de usuarios. La madre del menor, titular del coche, reconoció haber dejado el motor en marcha mientras realizaba una compra. Los hechos serán puestos en conocimiento de la autoridad judicial.
La intervención tuvo lugar a las 18:10 horas del pasado 11 de febrero en la calle Aragón de Vigo. Un agente de la Policía Local, que se encontraba fuera de servicio y conducía su vehículo particular, advirtió que en el turismo que circulaba en paralelo al suyo se hallaba al volante un joven con rasgos claramente infantiles, que aparentaba ser menor de edad.
Ante la sospecha de que pudiera tratarse de una conducción irregular, el agente comunicó de inmediato la situación a una patrulla uniformada. Los efectivos se desplazaron con rapidez al punto indicado y, a su llegada, observaron cómo el vehículo referido circulaba marcha atrás durante aproximadamente 150 metros, realizando una maniobra prohibida y generando un evidente peligro para el resto de conductores y peatones.
Los policías procedieron a interceptar el turismo y comprobaron que en su interior únicamente se encontraba un menor en el asiento del conductor. Tras realizar las gestiones de identificación oportunas, confirmaron que el joven tenía 13 años de edad y, por tanto, carecía de cualquier tipo de habilitación administrativa para conducir vehículos a motor.
Durante la intervención se personó en el lugar la titular del vehículo, madre del menor, quien manifestó encontrarse muy nerviosa. Según explicó a los agentes, había detenido el coche sobre la acera, con el motor en marcha, para recoger una compra, dejando a su hijo en el asiento del copiloto, y aseguró desconocer que el menor hubiera pasado al puesto de conducción y puesto el vehículo en movimiento.
Los actuantes hicieron constar que la situación generó un claro riesgo para la seguridad vial, tanto para el propio menor como para terceros usuarios de la vía. La Unidad encargada de Seguridad Vial de la Policía Local elaborará el correspondiente atestado para su remisión a las autoridades judiciales competentes, a fin de que se determine la posible responsabilidad derivada de los hechos.















