La Guardia Urbana de Barcelona, a través del Servicio de Información, y los Mossos d’Esquadra han desmantelado el grupo criminal juvenil violento “Los 300”, establecido en Barcelona y el área metropolitana. La investigación ha permitido acreditar una organización jerarquizada que utilizaba la violencia para controlar espacios públicos y que se financiaba principalmente con el tráfico de drogas.
La Guardia Urbana de Barcelona y los Mossos d’Esquadra han desarticulado un entramado criminal juvenil violento que actuaba principalmente en Barcelona y su área metropolitana. La operación, desarrollada tras casi un año de investigación, ha culminado con la detención de dieciocho presuntos miembros del grupo, conocido como “Los 300”, relacionados con delitos de pertenencia a grupo criminal, tráfico de drogas, robos violentos, lesiones, tenencia de armas y tentativas de homicidio.
La investigación, liderada por el Servicio de Información de la Guardia Urbana de Barcelona y la División de Investigación Criminal de los Mossos d’Esquadra, detectó que la organización actuaba de manera estable, estructurada y jerárquica, con un reparto claro de funciones entre dirigentes, coordinadores y ejecutores. Los investigadores también han acreditado la participación de menores de edad en algunas de las acciones violentas cometidas por el grupo.
Los miembros de “Los 300” operaban principalmente en espacios públicos de los distritos de Sant Andreu, Sant Martí y Nou Barris, donde reforzaban su presencia y capacidad de intimidación. Según la investigación, usaban armas blancas de gran tamaño, como machetes y cuchillos, y actuaban a menudo con el rostro oculto para dificultar su identificación.
Durante las entradas y registros efectuados el 19 de mayo en Barcelona, Montcada i Reixac y Ripollet, los agentes intervinieron un arma de fuego municionada, varios machetes y cuchillos, espráis de defensa, defensas extensibles y otros elementos relacionados con la actividad del grupo.
La investigación también ha constatado que el tráfico de drogas, sobre todo de tusi o cocaína rosa, constituía una de las principales fuentes de financiación de la organización. Los beneficios obtenidos servían tanto para sostener la estructura del grupo como para financiar otras actividades delictivas y reforzar su cohesión interna.
Paralelamente, los integrantes de “Los 300” utilizaban las redes sociales como herramienta de comunicación, captación y proyección. A través de contenidos audiovisuales y musicales propios exhibían simbología del grupo, armas y referencias explícitas a actividades violentas, con el objetivo de reforzar el sentimiento de pertenencia y su capacidad de intimidación.
Con esta actuación, la Guardia Urbana y los Mossos d’Esquadra dan por desmantelada una de las estructuras juveniles violentas con más capacidad operativa detectadas recientemente en el área de Barcelona.















