Un total de 38 policías locales en activo han comenzado en la Escuela de Protección Ciudadana de Castilla-La Mancha los cursos de ascenso a categorías superiores, una formación especializada dirigida a la promoción interna dentro de los cuerpos municipales de la región. La Escuela, dependiente de la Consejería de Hacienda, Administraciones Públicas y Transformación Digital de Castilla-La Mancha, imparte en esta edición tres programas formativos correspondientes a las categorías de subinspector, inspector y oficial.
La convocatoria incluye el XX curso de subinspector, con 13 alumnos; el XIII curso de inspector, con 2 participantes; y el XXXV curso de oficial, con 23 agentes. Entre el alumnado figuran siete mujeres: dos en la categoría de subinspector, cuatro en la de oficial y una en la de inspector.
Todos los participantes han superado previamente los correspondientes procesos selectivos en sus ayuntamientos de origen y acceden ahora a una fase formativa que les permitirá asumir responsabilidades de mando y gestión dentro de sus respectivas plantillas.
Los programas, con una carga lectiva que oscila entre las 900 y 990 horas, abordan materias vinculadas a la dirección de servicios de Policía Local, gestión organizativa y económica, liderazgo operativo, coordinación de equipos y planificación estratégica. El objetivo es dotar a los futuros mandos de las competencias necesarias para la toma de decisiones, la gestión de recursos humanos y la organización interna de los cuerpos.
En cuanto a la procedencia, los 23 alumnos del curso de oficial pertenecen a las plantillas de Albacete, Alcázar de San Juan, Tomelloso, Valdepeñas, Casarrubios del Monte, Consuegra, Illescas, Madridejos, Ocaña, Olías del Rey, Torrijos, Yeles y Toledo. Los 13 aspirantes a subinspector proceden de La Roda, Albacete, Tomelloso, Cuenca, Guadalajara, Toledo y Casarrubios del Monte. Los dos participantes del curso de inspector pertenecen al Ayuntamiento de Albacete.
Con esta nueva edición, la Escuela de Protección Ciudadana refuerza su apuesta por la formación continua y la profesionalización de los mandos intermedios y superiores, elemento clave para la modernización de las policías locales y la mejora de la seguridad ciudadana en Castilla-La Mancha.















