La Policía Local de Gijón ha puesto en marcha el expediente administrativo para clausurar un establecimiento hostelero que opera como ‘afterhour’ en una calle céntrica del barrio de El Llano, tras acumular intervenciones por altercados y molestias vecinales.
El detonante fue una nueva pelea registrada al mediodía del sábado. Según fuentes policiales, varios clientes iniciaron una discusión en el interior del local que derivó en agresiones físicas y continuó en la vía pública, donde los implicados se golpearon con puñetazos y patadas.
La situación requirió la presencia de numerosas patrullas de la Policía Local y de la Policía Nacional. A su llegada, los agentes lograron disolver la reyerta e identificaron a las personas participantes para la tramitación de las correspondientes diligencias.
El establecimiento, que funciona como local de copas fuera de los horarios habituales, acumula antecedentes recientes por intervenciones relacionadas con peleas y quejas por ruidos. Residentes del entorno aseguran que los episodios conflictivos son frecuentes. “Rara es la semana que no hay alguna pelea y tiene que venir la Policía”, señalan vecinos de la zona, quienes describen una actividad continuada desde primeras horas del día. “Abre prácticamente todo el día y hay clientes a las once de la mañana como si fuera de noche”, añaden.
Desde el área de Seguridad Ciudadana del Ayuntamiento se han realizado varias inspecciones en los últimos meses. Fruto de esas actuaciones se han tramitado expedientes sancionadores por infracciones de la ordenanza municipal, relacionadas con el desarrollo de la actividad y las molestias ocasionadas.
Por ello, tras la última intervención policial, se ha iniciado el procedimiento administrativo para la clausura del negocio. Este trámite incluye la apertura formal de expediente y la notificación a la parte titular del establecimiento, que podrá presentar alegaciones conforme a la normativa vigente.
La actuación se enmarca en las competencias municipales en materia de control de actividades recreativas y de mantenimiento de la convivencia ciudadana. El procedimiento podría culminar en el cierre temporal o definitivo del local, en función de la gravedad y reiteración de los incumplimientos acreditados.















