La Policía Municipal de Barakaldo atraviesa una situación de importante déficit de personal, con 26 plazas sin cubrir sobre una plantilla orgánica de 145 efectivos, a las que se sumarán en breve al menos otras siete vacantes derivadas de procesos de promoción interna. En términos prácticos, casi una cuarta parte de la plantilla oficial permanece sin ocupar, según datos municipales.
Entre los puestos actualmente vacantes figuran, además, los cargos de comisario y subcomisario, lo que añade una dificultad añadida en el ámbito de la dirección y coordinación del cuerpo. De las 26 plazas sin cubrir, 12 se encuentran en proceso de selección a través de la academia de la Ertzaintza.
La estructura presupuestada para 2026 contempla 118 agentes, 17 agentes primero, 7 suboficiales, 1 oficial, 1 subcomisario y 1 comisario. Sin embargo, el número real de efectivos operativos es sensiblemente inferior, lo que repercute en la capacidad de respuesta y en la organización de los servicios.
A esta circunstancia se suma el hecho de que Barakaldo no alcanza el estándar recomendado de 1,8 agentes por cada 1.000 habitantes, ratio que situaría la plantilla necesaria en torno a los 185 policías locales. La distancia entre lo recomendado y lo existente refleja una carencia estructural que se arrastra desde hace años.
La insuficiencia de personal contrasta con los compromisos públicos adquiridos en distintas campañas electorales por el actual equipo de gobierno. En 2011 se habló de alcanzar dos agentes por cada 1.000 habitantes; en 2015 se anunció la incorporación de 40 nuevos policías; en 2019 se prometió un refuerzo adicional de efectivos y una segunda comisaría en Lutxana; y en 2023 se fijó como objetivo llegar a 180 policías y abrir una comisaría en Burtzeña.
Desde el ámbito profesional se advierte de que la cobertura de vacantes, especialmente en los puestos de mando, resulta clave para garantizar una adecuada planificación operativa, una correcta distribución de recursos y una mejora sostenida del servicio a la ciudadanía. La evolución de los procesos selectivos en marcha y la convocatoria de nuevas plazas marcarán la capacidad del Ayuntamiento para revertir esta situación en los próximos meses.















