Miembros de la Policía Local de Palma, junto a representantes de los sindicatos CCOO, CSIF y SPPME, se concentraron este fin de semana frente al Casal Solleric, coincidiendo con la celebración de la gala de los Premis Ciutat de Palma, para reclamar al alcalde, Jaime Martínez, la puesta en marcha del Plan de Ordenación de la plantilla, cuya entrada en vigor estaba prevista inicialmente para el 1 de enero.
Los agentes, identificados con chalecos sindicales y pancartas con mensajes como “Palma necesita este plan” o “Las protestas no patrullan”, expresaron su malestar por el aplazamiento de una reestructuración que afecta a horarios, funciones y organización interna del cuerpo, y que fue respaldada por cerca del 90 % de la plantilla en un referéndum celebrado a finales de octubre tras más de un año y medio de negociación.
No se trata de una protesta aislada. La semana pasada, los sindicatos ya protagonizaron una acción similar durante un acto municipal en PalmaActiva, en el que varios representantes se levantaron y dieron la espalda al alcalde como muestra de rechazo a la demora en la aplicación del documento.
El Ayuntamiento de Palma suspendió de manera temporal la implantación del Plan de Ordenación al reconocer dificultades para ejecutar, en el plazo previsto, los profundos cambios organizativos que implica sobre una plantilla de casi 800 agentes. Desde el Consistorio se ha señalado que el plan continúa pendiente de diversos informes jurídicos y administrativos, imprescindibles para garantizar su viabilidad y evitar futuras impugnaciones.
El alcalde ha considerado “legítimas” las reivindicaciones sindicales, aunque ha recalcado que no aceptará “presiones ni amenazas” y que no aprobará el plan sin contar con todas las garantías legales. Asimismo, ha subrayado que su gobierno está realizando una apuesta decidida por reforzar la Policía Local, con el mayor presupuesto de su historia, la incorporación prevista de nuevos efectivos, más medios materiales y la creación de nuevas unidades.
Desde los sindicatos se insiste en la necesidad de concretar plazos y avanzar de forma efectiva hacia la aplicación de un plan que consideran clave para modernizar el servicio, mejorar la conciliación y optimizar la respuesta policial a las necesidades de la ciudad.
La situación mantiene abierto un escenario de diálogo y tensión entre ambas partes, con el objetivo compartido de dotar a la Policía Local de Palma de una estructura organizativa adaptada a los retos actuales, pero con discrepancias sobre los tiempos y las garantías para su implantación.















