La educación vial desde edades tempranas vuelve a situarse en el centro del debate sobre la seguridad en las calles. El Real Automóvil Club de Cataluña (RACC) ha solicitado que la formación en seguridad vial se incorpore de manera estable y continuada en el ámbito escolar, como una herramienta esencial para reducir accidentes de tráfico y proteger vidas.
La reivindicación se planteó durante la 31ª edición del Foro Barcelona de Seguridad Vial, celebrada el miércoles 14 de enero en la sede del Col·legi d’Enginyers de Camins, Canals i Ports, y reunió a representantes institucionales, técnicos y profesionales vinculados a la movilidad y la prevención de accidentes.
Educación vial como proceso continuo
En el acto inaugural, el presidente del RACC, Josep Mateu, defendió que la educación vial debe comenzar en la escuela, pero mantenerse a lo largo de toda la vida, combinando formación inicial, aprendizaje continuado y campañas de sensibilización. En su intervención subrayó que la transformación de la movilidad urbana —con nuevos modos de desplazamiento y mayor complejidad del espacio público— exige ciudadanos mejor formados y más conscientes de los riesgos.
Mateu insistió en que la educación vial no puede entenderse como una acción puntual, sino como un aprendizaje progresivo y adaptado a cada etapa, fundamental para que niños y jóvenes respeten a los colectivos vulnerables y convivan de forma segura en la vía pública.
El Foro Barcelona de Seguridad Vial está organizado por el Ayuntamiento de Barcelona, el Servei Català de Trànsit, la Associació de Prevenció d’Accidents de Trànsit P(A)T y el propio RACC, consolidándose como un espacio de referencia para el análisis de políticas públicas, programas educativos y estrategias de prevención.
Desde la perspectiva de la Policía Local y los cuerpos de seguridad urbana, este tipo de encuentros refuerzan la necesidad de coordinar educación, control y concienciación como pilares complementarios de la seguridad vial.
‘Joves i Mobilitat’, un modelo educativo consolidado
Durante la mesa redonda «Del aula a la calle: cómo educamos para la seguridad vial», Cristian Bardají, director del Área de Movilidad del RACC, destacó la importancia de llevar la educación vial directamente a las aulas. Como ejemplo, señaló el concurso educativo ‘Joves i Mobilitat’, impulsado junto al Servei Català de Trànsit, en el que ya han participado más de 25.300 adolescentes, con la presentación de más de 18.000 trabajos.
Bardají recordó que los niños y jóvenes actuales serán en el futuro peatones, ciclistas, motoristas y conductores, y que dotarlos de herramientas para identificar riesgos y adoptar conductas responsables es una inversión directa en seguridad vial.
La mesa contó también con la participación de representantes de la Guardia Urbana de Barcelona, del programa Game Over del Institut Guttmann y de la Associació de Prevenció d’Accidents de Trànsit P(A)T, aportando una visión práctica desde la prevención, la educación y la experiencia directa con las víctimas.
El RACC concluyó el foro reiterando su compromiso con una cultura de movilidad basada en la prevención, la formación y la responsabilidad compartida, e hizo un llamamiento a las administraciones públicas para que la educación vial ocupe un lugar estructural dentro del sistema educativo.
















