La Policía Local de Valencia pondrá en marcha a lo largo de este año una unidad específica que patrullará los carriles bici en patinete eléctrico, con el objetivo de reforzar el control de los vehículos de movilidad personal (VMP) y de las bicicletas, mejorar la seguridad vial y proteger los espacios peatonales.
Se trata de una iniciativa pionera en el ámbito municipal que responde al incremento de la siniestralidad vinculada a los patinetes eléctricos, en contraste con el descenso de los accidentes protagonizados por ciclistas. La nueva unidad se integrará en el dispositivo habitual de la Policía Local, que ya cuenta con patrullas a pie, en vehículo, motocicleta, bicicleta, a caballo y en quad en determinadas zonas de la ciudad.
Según ha informado el Ayuntamiento, el servicio se encuentra en fase final de implantación y permitirá a los agentes operar directamente en las vías por las que circulan estos usuarios, facilitando una supervisión más eficaz del cumplimiento de la normativa. Entre sus cometidos estará la vigilancia de la circulación por los espacios habilitados, evitando el uso indebido de aceras y zonas peatonales, así como la comprobación de que los patinetes eléctricos cumplen las condiciones técnicas y de homologación exigidas.
El concejal de Movilidad y Seguridad ha subrayado que el crecimiento del uso de los VMP exige medidas de regulación, control y prevención, destacando la importancia de que la Policía Local esté presente de forma activa en estos nuevos escenarios de movilidad urbana. En este sentido, la patrulla en patinete no solo tendrá un carácter sancionador, sino también disuasorio y preventivo.
La actuación policial incidirá especialmente en aspectos como:
- La circulación por calzadas y carriles autorizados.
- La prohibición de utilizar auriculares o dispositivos que reduzcan la atención durante la conducción.
- El control de la velocidad máxima por diseño de los VMP.
- La detección del consumo de alcohol y drogas.
- El uso correcto de elementos de seguridad.
Además, la Policía Local de Valencia dispone de un dispositivo de medición considerado pionero en España, que permite detectar y retirar de la circulación patinetes eléctricos que no se ajusten a la normativa europea aplicable a los vehículos de dos y tres ruedas. Desde el 22 de enero de 2025, los patinetes comercializados deben contar obligatoriamente con la certificación correspondiente para su uso en la vía pública.
El nuevo servicio también reforzará el control sobre los grupos turísticos que se desplazan en bicicleta o patinete, verificando que no superen el máximo de 15 personas por grupo. Los agentes podrán requerir a los usuarios la documentación facilitada por las empresas de alquiler, en la que constan las rutas autorizadas, horarios, limitaciones y condiciones de circulación establecidas en la ordenanza municipal. Asimismo, se exigirá a las empresas la acreditación del seguro de responsabilidad civil que cubra los posibles daños a terceros.
















