Las aeronaves no tripuladas permitirán a la Policía Local observar y vigilar desde el interior de los inmuebles la seguridad de los edificios o a personas violentas que se encuentren atrincheradas, reduciendo los riesgos para agentes y equipos de emergencia.
La concejala de Seguridad, Patricia Rodríguez, anunció que el Concello ya ha adquirido varias de estas unidades y que su entrega es inminente, con el objetivo de incorporarlas a la flota de drones de la Policía Local. La responsable municipal realizó estas declaraciones durante un receso de las jornadas de puertas abiertas celebradas en la Jefatura Local.
Con esta dotación, tanto la Policía Local (092) como los Bomberos de Vigo podrán evitar intervenciones de alto riesgo que, hasta ahora, obligaban a los efectivos a acceder sin información previa a espacios potencialmente peligrosos o desconocidos.
Los nuevos drones actuarán como “los ojos” de los servicios de emergencia. Están diseñados para acceder por ventanas o balcones, desplazarse por el interior de las viviendas, generar mapas, ascender a otras plantas y confirmar si el entorno es seguro antes de la entrada de los efectivos.
Estas aeronaves teledirigidas están preparadas para inspeccionar y cartografiar espacios confinados con riesgo de derrumbe, así como para la vigilancia de personas atrincheradas, incluso armadas, en el interior de inmuebles. Se diferencian de los drones convencionales por contar con sistemas de posicionamiento Lidar, capacidad de esquivar obstáculos y transmisión de datos en tiempo real.
Un agente de la Unidad de Drones del 092 explica que, en este tipo de intervenciones, serán los primeros en actuar, explorando el inmueble con el dron para evaluar las condiciones de seguridad antes de la entrada de bomberos, sanitarios o policías. Además, el uso de estos dispositivos minimiza el riesgo de enfrentamientos directos: “Es preferible que un dron sea inutilizado a que un agente resulte agredido”, señala.
Las imágenes captadas en tiempo real serán recibidas por los agentes a través de visores, lo que permitirá una evaluación precisa del interior del edificio antes de cualquier actuación presencial.
Desde el Concello recuerdan que en mayo de 2024 el bombero Sergio Sanlés perdió la vida tras acceder a un inmueble con riesgo de derrumbe, cuando una piedra cayó sobre él tras un desplome. Con la adquisición de estos drones de inspección, especialmente diseñados para explorar edificios ruinosos o colapsados, el gobierno local busca evitar tragedias similares en futuras intervenciones.
















