El Ayuntamiento de Madrid ha oficializado el cese de Pablo Enrique Rodríguez como director general de la Policía Municipal, cargo que ocupaba desde junio de 2019. La decisión fue comunicada por la vicealcaldesa y delegada de Seguridad y Emergencias, Inmaculada Sanz, tras la Junta de Gobierno municipal.
Desde el consistorio se ha explicado que el relevo responde a una decisión organizativa vinculada al cierre de una etapa y a la apertura de un nuevo ciclo en la dirección del cuerpo. En este sentido, el Gobierno municipal ha agradecido a Rodríguez los años de servicio prestados y su contribución a la mejora de la Policía Municipal durante su mandato. Rodríguez es un comisario del Cuerpo, muy cercano al Partido Popular.
Como sustituto ha sido designado Antonio Domingo Ayuso. Según ha señalado Sanz, se trata de “una persona de la casa”, con experiencia en la organización y conocimiento directo de su funcionamiento interno, lo que facilitará la continuidad de los proyectos en marcha.
El cese se produce tras un periodo marcado por controversias y presión política, derivadas principalmente de la imputación de Rodríguez en un procedimiento judicial relacionado con un presunto amaño de oposiciones y de un accidente ocurrido durante un gran apagón, en el que el vehículo policial en el que circulaba atropelló a una menor, lo que motivó una baja médica de varios meses.
No obstante, desde el Ejecutivo municipal se ha insistido en que la decisión no está vinculada directamente a dichos procesos. La vicealcaldesa ha indicado que el relevo “no tiene que ver con las oposiciones” y que, en todo caso, las discrepancias existentes se circunscriben a cuestiones relacionadas con los tribunales calificadores, no con el desempeño global del director general.
El Ayuntamiento enmarca el cambio dentro de una dinámica de renovación ordinaria en puestos de alta responsabilidad, con el objetivo de seguir impulsando la modernización y el fortalecimiento de la Policía Municipal de Madrid.















