La Policía Local de Vigo ha intensificado a lo largo de los últimos meses los controles dirigidos a detectar los vehículos de transporte con conductor (VTC) que operan sin autorización en la ciudad.
Desde mediados de 2025, cuando plataformas como Uber comenzaron a ofrecer servicios en Vigo sin contar con la preceptiva autorización municipal, la Policía Local ha tenido que articular dispositivos de control específicos para frenar lo que el sector del taxi y el Ayuntamiento califican de actividad ilegal. La irrupción de los VTC sin licencia municipal provocó advertencias públicas por parte del gobierno local sobre las consecuencias de prestar servicios urbanos sin permiso, incluidas sanciones que pueden llegar hasta los 6.000 euros por vehículo y la posibilidad de inmovilización temporal de los automóviles que circulen infringiendo la normativa local y autonómica.
La normativa de transporte de Galicia establece que los vehículos VTC solo pueden realizar trayectos interurbanos salvo que cuenten con una autorización expresa del Ayuntamiento correspondiente. En Vigo, el Concello ha rechazado todas las solicitudes de licencias presentadas hasta la fecha, lo que ha dejado a estos vehículos operando en un limbo legal que las autoridades locales consideran insostenible.
Según fuentes municipales, la actuación de la Policía Local ha derivado en la apertura de alrededor de 144 expedientes sancionadores, la mayoría a conductores de la Empresa UBER, con multas de hasta 2.000 euros, si bien la compañía tiene recurridas muchas de ellas en la vía judicial. También se inmovilizaron cerca de 80 de estos vehículos, siendo la mayoría trasladados al Depósito Municipal y donde aún permanecen 15 de ellos.
En paralelo, representantes del sector del taxi han señalado que aproximadamente el 60 % de los vehículos de Uber que solicitaron operar en Vigo han sido propuestos para sanción en algún momento durante estos meses de supervisión policial. Estas cifras reflejan la persistencia de la operación ilegal pese a las advertencias y las reiteradas negativas municipales a conceder autorizaciones urbanas.
El refuerzo de los controles y las actuaciones sancionadoras de la Policía Local forman parte de la estrategia municipal para blindar el servicio de taxi urbano frente a lo que se ha venido a denominar “piratería” por parte de las empresas de VTC, que según los taxistas han operado en condiciones de competencia desleal y en perjuicio del modelo regulado tradicional.
Los controles de la Policía Local de Vigo se mantienen activos y coordinados con las comunicaciones y partes remitidos a la Xunta de Galicia, que tiene competencias en materia de transporte interurbano, con el objetivo de garantizar el cumplimiento de la normativa y preservar el orden y la legalidad en la movilidad urbana.















