El Ayuntamiento de Valencia ha aprobado un nuevo Plan Director de Seguridad Vial que marcará la política de movilidad urbana durante los próximos cinco años, con el objetivo de reducir de forma significativa el número de fallecidos y heridos graves en accidentes de tráfico.
El documento, presentado desde el área de Movilidad y Seguridad Ciudadana, sustituye al plan anterior ya vencido e incorpora medidas de carácter técnico, policial y de rediseño del espacio viario, basadas en el análisis de los puntos con mayor siniestralidad y en los cambios registrados en los hábitos de desplazamiento.
El consistorio parte de una realidad clara: el aumento del uso del transporte público, la bicicleta y los vehículos de movilidad personal ha modificado el perfil de las víctimas. Peatones, motoristas y usuarios de patinetes concentran una parte importante de las lesiones graves, por lo que el nuevo plan prioriza su protección.
Entre las medidas más destacadas figura la retirada progresiva del ámbar intermitente en determinados cruces semaforizados. Los estudios municipales indican que este tipo de regulación está asociado a colisiones con bicicletas y patinetes, por lo que cada intersección será revisada para implantar el sistema más seguro. También se mejorará la visibilidad en cruces, se ajustará la señalización y se reordenarán elementos urbanos que dificultan la percepción del tráfico, como plazas de aparcamiento cercanas a pasos de peatones.
Vigilancia específica de patinetes y red ciclista
El plan contempla la creación de una unidad específica de la Policía Local de Valencia que patrullará sobre patinetes por la red ciclista para controlar velocidad, uso de elementos de protección, distracciones y posibles conflictos con peatones. Estos agentes también supervisarán el estado de los carriles bici y su correcta señalización.
Además, se ampliarán los tramos ciclistas segregados y se trasladarán a la calzada aquellos que aún discurren por aceras, con el objetivo de reducir riesgos para los viandantes.
Multas automáticas en carril bus y zonas peatonales
Otra de las novedades será la incorporación de vehículos policiales dotados con lectores de matrículas capaces de denunciar automáticamente a quienes circulen o estacionen indebidamente en el carril bus-taxi o en espacios peatonales. El Ayuntamiento considera estas conductas especialmente perjudiciales para la seguridad vial y para la fluidez del transporte público.
El control de velocidad se intensificará mediante nuevos radares fijos de ubicación rotatoria y dispositivos móviles, junto a campañas periódicas contra el consumo de alcohol y drogas y las distracciones al volante.
Más accesibilidad y protección en entornos sensibles
El plan incluye también mejoras en paradas de transporte público, creación de itinerarios escolares seguros, nuevos pasos de peatones semaforizados, avisadores acústicos y contadores regresivos. Se incrementarán las plazas reservadas para personas con movilidad reducida y las zonas de carga y descarga.
Con revisiones trimestrales y evaluaciones anuales, Valencia busca adaptar su seguridad vial a una movilidad cada vez más diversa y tecnológica. El objetivo final es claro: menos accidentes y calles más seguras para todos los usuarios.















