Varios vecinos del municipio de Poio (Pontevedra) han denunciado en los últimos días diversos episodios de conducción temeraria en las carreteras PO-308 y PO-310, a su paso por las calles Andurique y Antelo y Mariño, entre otras zonas. Los hechos, según señalan, suponen un grave riesgo tanto para otros conductores como para los peatones.
Ante estas denuncias, la Policía Local de Poio inició la semana pasada una investigación por presuntas conducciones temerarias en la zona de A Caeira y sus proximidades. Uno de los vecinos alertó a las autoridades de que varios vehículos circulaban a gran velocidad y realizaban trompos en la rotonda de Antelo y Mariño, aportando además un vídeo como prueba.
En las imágenes se observa cómo dos vehículos realizan maniobras peligrosas en la glorieta, lo que presuntamente provoca una colisión entre ambos. Según se aprecia en el vídeo, uno de los coches, tras efectuar un trompo, impacta contra otro vehículo y continúa circulando en sentido contrario dentro de la rotonda.
El material audiovisual muestra a un turismo Audi A3 detenido en el interior de la glorieta, en el sentido correcto de la circulación, con el conductor fuera del vehículo aparentemente recriminando a otro por la colisión. El segundo vehículo implicado, un Renault Clio de color blanco y, por el modelo, matriculado entre los años 2005 y 2012, circula en sentido contrario con dirección a la avenida Antelo y Mariño.
El testigo indicó también que este tipo de conductas temerarias se repiten con frecuencia en la zona. Por este motivo, la Policía Local solicitó la colaboración vecinal y, como resultado de las investigaciones, localizó hace unos días el Renault Clio en un aparcamiento público.
Los agentes comprobaron que el vehículo presentaba daños coincidentes con los observados en el vídeo grabado en la madrugada del 9 de diciembre de 2025. Entre ellos, el paragolpes delantero desencajado, con aristas salientes —lo que hace que el vehículo no pueda circular legalmente—, así como el faro delantero derecho sin el protector plástico de la bombilla. Además, en el asiento delantero se hallaron piezas de la carrocería pertenecientes a la parrilla frontal.
El propietario del vehículo fue finalmente denunciado por carecer de la ITV en vigor y por la conducción temeraria que resultó en el siniestro vial.
















