Arrancó este lunes en Córdoba una de esas iniciativas que refuerzan de verdad el trabajo policial desde la base y con mirada de futuro. Un total de 43 agentes de la Policía Local han comenzado su formación específica para acreditarse como agentes tutores, una figura cada vez más necesaria en el entorno educativo y que, lejos de ser complementaria, se está consolidando como esencial dentro del servicio público policial.
Durante cinco días intensivos y un total de 30 horas lectivas, los participantes se sumergen en una formación exigente y pegada a la realidad que viven los centros educativos. No se trata solo de adquirir conocimientos teóricos, sino de interiorizar herramientas prácticas para intervenir con menores, entender su entorno y anticiparse a situaciones de riesgo que ya forman parte del día a día en muchos colegios e institutos.
El agente tutor no es un policía más dentro del sistema educativo. Es un profesional especializado que conoce los protocolos, domina la mediación, entiende la legislación en materia de menores y, sobre todo, sabe comunicarse con jóvenes y familias en situaciones complejas. Su presencia en los centros no solo resuelve conflictos, también previene, detecta y genera confianza.
La formación que se está desarrollando esta semana responde precisamente a esa necesidad creciente detectada en Córdoba. Los centros educativos llevan tiempo demandando más presencia policial especializada y más implicación en la prevención de problemas como el acoso escolar, el consumo de drogas o las conductas disruptivas. La respuesta pasa por preparar mejor a los agentes y ampliar el número de efectivos capacitados.
El objetivo está claro y es ambicioso pero realista. Que cada centro educativo de Córdoba cuente con un agente tutor de referencia. Un policía que conozca su comunidad educativa, que trabaje de forma coordinada con equipos directivos, docentes y familias y que se convierta en una figura cercana para los menores desde edades tempranas. Ese horizonte, que hace unos años parecía lejano, hoy empieza a tomar forma con acciones como este curso.
El nivel del profesorado refuerza aún más el valor de la formación. Al frente de la coordinación se encuentra el subinspector de la Policía Local de Córdoba, Juan Jesús Alcántara Reifs, acompañado por perfiles de primer nivel que aportan una visión multidisciplinar imprescindible. Desde la experiencia operativa de Ángel Blanc Marugán, subinspector de la Policía Local de Mijas, hasta el enfoque académico del profesor Manuel Moyano Pacheco en psicología social. Se suma la perspectiva institucional de María Elvira Prieto Recio, Jefa de Seguridad Vial DGT en Córdoba y la visión jurídica de la fiscal Natalia Izquierdo Siles.
El ámbito educativo también tiene un peso clave con Antonio López González, que traslada la realidad diaria de los centros, mientras que la intervención directa con menores y familias se trabaja de la mano de profesionales como Teresa Callejas Mora y Francisca Nieves Rivillas. El bloque se completa con la aportación de Jorge Barrio Barredo, inspector jefe de Policía Nacional, que aborda la actuación policial con menores desde el punto de vista jurídico y operativo.
No es solo quién enseña, sino quién decide formarse. Detrás de cada uno de los 43 agentes hay una decisión voluntaria de especializarse, de implicarse más allá del servicio ordinario y de asumir un rol que exige preparación, sensibilidad y compromiso. Ese paso adelante es, en sí mismo, una garantía de futuro para el modelo policial que se está construyendo.
La formación culminará el viernes con una evaluación final, pero el verdadero examen comenzará después, en la calle y en los centros educativos. Allí es donde estos agentes tendrán que aplicar lo aprendido y donde se medirá el impacto real de este programa.
Córdoba avanza hacia un modelo en el que la policía no solo actúa cuando el problema ya existe, sino que se adelanta, se integra y forma parte de la solución desde el origen. Si la línea se mantiene y todos los agentes que hoy se forman superan el proceso, la ciudad estará más cerca de contar con un agente tutor en cada centro educativo. Y eso, dentro de la realidad policial actual, es una noticia de las que importan.

















