La Policía Local de La Laguna ha retirado más de 3.600 juguetes de distintos establecimientos del municipio por incumplir la normativa europea de seguridad, en el marco de la campaña preventiva ‘Juguete Seguro’, desarrollada durante las fiestas navideñas para garantizar que los productos infantiles no supongan riesgos para la salud de los menores.
El alcalde de La Laguna (municipio de 160.000 habitantes de la isla de Tenerife), Luis Yeray Gutiérrez, ha querido destacar el gran trabajo del operativo conformado para esta iniciativa denominada ‘Juguete Seguro’, que ha abarcado un gran número de locales repartidos por el municipio. Previamente a estas actuaciones, los agentes de paisano han recorrido estos establecimientos para detectar casos susceptibles de sanción y definir mejor estas intervenciones.
“Lo que intentamos con esta acción es prevenir incidencias y garantizar que los artículos infantiles que llegan a nuestros hogares no suponen ningún riesgo para los más jóvenes y que disponen de las instrucciones y advertencias correspondientes”, agregó el alcalde lagunero.
Por su parte, el concejal de Seguridad Ciudadana, Badel Albelo, ha señalado que “una de nuestras grandes preocupaciones tiene que ver con los elementos que suponen un peligro de salubridad para los más jóvenes, por lo que hemos insistido en la necesidad de que los comercios sean muy escrupulosos a la hora de adquirir estos productos por parte de los fabricantes”.
Entre las principales infracciones analizadas, destaca la ausencia del etiquetado y la marca distintiva CE (Conformidad Europea), que en algunos casos se ha llegado a falsear con sellos similares. Este indicativo acredita que el fabricante declara bajo su responsabilidad que el producto, tras llevar a cabo un procedimiento de evaluación, ha cumplido con los requisitos esenciales de seguridad y salud que vienen recogidos en el reglamento europeo correspondiente al producto.
También se ha solicitado que las instrucciones sean legibles y adaptadas al español, aunque se han dado casos en los que los juguetes no contaban con estas indicaciones ni con ningún tipo de advertencia y suponían un riesgo para este sector de la población, por contener productos potencialmente tóxicos o elementos pequeños que suponían un riesgo de atragantamiento, especialmente para los menores de menos de 36 meses.
















