La Policía Local de Moaña ha tenido que intervenir en varias ocasiones tras recibir avisos de vecinos preocupados por una mujer de 70 años que limpia las ventanas de su vivienda desde el exterior del edificio, desplazándose por el alféizar de la fachada. Los agentes ya le han advertido del riesgo que supone esta práctica y le han comunicado que, si vuelve a repetirse, podrían tramitar una sanción para evitar que continúe poniéndose en peligro.
La situación se produce en Moaña (municipio de unos 19.000 habitantes de la provincia de Pontevedra), donde varios residentes han alertado a las autoridades al observar cómo la mujer abandona el interior de su vivienda para limpiar los cristales desde la parte exterior del edificio.
Según han explicado fuentes locales, la vivienda se encuentra en un primer piso de un inmueble situado en una zona céntrica del municipio. A pesar de la altura relativamente baja, la maniobra entraña un riesgo evidente, ya que la mujer se apoya en el alféizar de las ventanas y se sujeta a la fachada mientras realiza las tareas de limpieza.
La escena no ha pasado desapercibida entre los vecinos, que en más de una ocasión han presenciado cómo la mujer se mueve por el exterior del edificio con aparente normalidad para alcanzar distintas partes de la ventana. Esta peculiar forma de limpiar los cristales le ha valido en el barrio el apodo popular de “Spiderwoman”, en referencia al conocido superhéroe de ficción.
Ante la preocupación generada, la Policía Local se ha desplazado en al menos dos ocasiones para hablar con la mujer y advertirle del peligro que supone este comportamiento. Los agentes le han explicado que podría sufrir una caída con consecuencias graves y que, por este motivo, debe evitar volver a realizar estas maniobras.
Además, los policías le han comunicado que, si persiste en esta conducta pese a las advertencias, se podría tramitar una sanción administrativa por poner en riesgo su propia integridad en la vía pública.
Por el momento, la actuación policial se ha limitado a la labor preventiva y de concienciación. Los agentes confían en que la vecina atienda las recomendaciones y adopte medidas más seguras para limpiar las ventanas sin necesidad de exponerse a una posible caída.















