¿Se pudo evitar la tragedia? El 112 trasladó a la Policía Local un aviso sobre el mal estado de la pasarela
La Policía Local de Santander fue informada el lunes, a través del Centro de Emergencias 112 Cantabria, del mal estado de la pasarela de madera que se desplomó al día siguiente en una zona costera de la ciudad, causando la muerte de cinco jóvenes y la desaparición inicial de una sexta víctima, cuyo cuerpo ya ha sido recuperado. El aviso partió de un vecino que alertó del riesgo de hundimiento. El Ayuntamiento ha solicitado un informe interno para esclarecer qué actuaciones se llevaron a cabo tras esa comunicación.
La investigación judicial abierta tras el colapso de la pasarela en la zona litoral próxima a la playa de El Bocal ha confirmado que la Policía Local de Santander recibió un aviso preventivo sobre el estado de la estructura apenas un día antes del accidente.
Según fuentes oficiales, el Centro de Emergencias 112 Cantabria trasladó el lunes 2 de marzo a la Jefatura de la Policía Local una comunicación ciudadana en la que se advertía del deterioro visible de la pasarela de madera. La estructura se desplomó en la tarde del martes, provocando la muerte de cinco jóvenes de entre 19 y 22 años que paseaban por el entorno y la desaparición de una sexta estudiante, de 20 años, cuyo cuerpo fue localizado posteriormente por un agente de los GEO de la Policía Nacional en el mar.
El aviso inicial fue realizado por un vecino de 73 años que frecuenta diariamente la senda costera. El ciudadano relató que, tras observar el estado del puente peatonal, decidió regresar a su domicilio para telefonear al 112. “Voy a llamar porque si pasan muchas personas, con el peso, se va a hundir”, explicó en declaraciones recogidas por distintos medios. Según su testimonio, la llamada se produjo en torno a la una de la tarde del lunes y en ella detalló la ubicación exacta del paso elevado.
Tras el derrumbe, la Demarcación de Costas solicitó al Ayuntamiento el precinto de otras tres pasarelas y miradores situados en el mismo tramo del litoral, en el sector oeste próximo a las instalaciones del Oceanográfico. La Policía Local ejecutó dicha orden y procedió al cierre de las estructuras afectadas.
Desde el Centro de Emergencias 112 Cantabria se ha remitido un comunicado en el que se indica que “todas las cuestiones y circunstancias relativas al colapso de la pasarela están judicializadas y no pueden revelarse determinados detalles hasta que la investigación judicial finalice”. El organismo no ha confirmado ni desmentido públicamente el contenido concreto de la llamada ni las actuaciones posteriores.
Por su parte, el equipo de gobierno municipal ha reconocido que ha solicitado un informe interno a la Policía Local para aclarar la gestión de la comunicación recibida. El Ayuntamiento ha señalado que la documentación resultante se pondrá a disposición del juzgado que instruye la causa.
La titular del Juzgado de Instrucción número 1 de Santander, que se encontraba de guardia en el momento de los hechos, ha incoado diligencias para determinar las causas del accidente y las posibles responsabilidades penales derivadas del estado de conservación de la infraestructura. La Policía Nacional continúa practicando las pesquisas desde el mismo día del suceso.
La tragedia ha generado un intenso debate sobre los protocolos de comunicación entre servicios de emergencia y cuerpos policiales municipales, así como sobre los mecanismos de inspección y mantenimiento de infraestructuras en espacios públicos. La investigación judicial será la que determine si existió alguna omisión relevante en la gestión del aviso previo.















