Las pistolas táser adquiridas para la Policía Local de Vitoria-Gasteiz permanecen almacenadas desde hace más de un año al no haberse impartido la formación necesaria a la plantilla. Los sindicatos Erne y Comisiones Obreras denuncian que el material, cuyo coste superó los 36.000 euros, continúa sin utilizarse y reclaman al Ayuntamiento que active cuanto antes los cursos habilitantes para los agentes.
Las armas eléctricas fueron incorporadas al equipamiento municipal con el objetivo de ampliar los medios de intervención de la Policía Local de Vitoria-Gasteiz y dotar a los agentes de una herramienta intermedia entre la defensa reglamentaria y el arma de fuego. Sin embargo, más de doce meses después de su adquisición, el dispositivo continúa sin estar operativo.
Desde el sindicato Erne critican que el Ayuntamiento mantenga “un material adquirido con dinero público guardado en un cajón”, al no haberse completado el proceso formativo exigido para su utilización. En la misma línea, Comisiones Obreras cuestiona la planificación municipal y señala que la inversión realizada, superior a los 36.000 euros, no ha revertido aún en una mejora efectiva del servicio policial.
Las organizaciones sindicales subrayan que la formación específica es un requisito imprescindible para garantizar un uso proporcional, seguro y ajustado a protocolo de este tipo de dispositivos. Recuerdan además que otras policías locales del entorno ya disponen de agentes acreditados y con experiencia en su manejo.
El Ayuntamiento, por su parte, ha indicado en anteriores ocasiones que la implantación de las táser requiere no solo la adquisición del material, sino también la elaboración de protocolos internos, la adaptación normativa y la programación de los cursos correspondientes, aspectos que todavía no se han culminado.
Las pistolas eléctricas están consideradas un medio coercitivo de carácter intermedio y su uso se enmarca dentro de los principios de congruencia, oportunidad y proporcionalidad que rigen la actuación policial. Su despliegue efectivo permitiría, según defienden los sindicatos, afrontar determinadas intervenciones de riesgo reduciendo la necesidad de recurrir a medios de mayor intensidad.
La situación ha reabierto el debate interno sobre la planificación de recursos materiales y humanos en la Policía Local vitoriana, especialmente en lo relativo a la formación continua y la actualización de equipamientos. Mientras no se impartan los cursos habilitantes y se autorice formalmente su uso, las táser continuarán almacenadas sin poder formar parte del servicio operativo diario.















