Un establecimiento de ocio del barrio de O Castro ha sido denunciado por la Policía Local de Vilagarcía tras detectarse numerosas deficiencias durante una inspección incluida en la campaña de control que el Ayuntamiento mantiene activa sobre locales del sector. La actuación policial concluyó sin que el responsable del negocio aportase la documentación exigida por la normativa. Aun así, el Ayuntamiento ha confirmado que las irregularidades detectadas están siendo examinadas por los servicios técnicos y jurídicos municipales, un proceso que podría desembocar tanto en una multa económica como en el cierre temporal del establecimiento.
Entre las anomalías detectadas figura la ausencia de la licencia de apertura a la vista, la venta no autorizada de vapeadores, la presencia de una máquina tragaperras sin la señalización obligatoria y extintores de incendios fuera de plazo desde hace más de seis años.
A estos incumplimientos se sumó la negativa del titular del local a permitir que continuase la inspección, así como la falta de presentación de la póliza de seguro, una actitud considerada especialmente grave por la Ley de Espectáculos Públicos.
La denuncia se produce en el marco de una campaña de vigilancia iniciada hace semanas que ya ha supuesto la apertura de varios expedientes sancionadores y el cierre cautelar de algunos locales, incluidos negocios emblemáticos de la hostelería local.
El gobierno municipal, presidido por Alberto Varela, ha reiterado su llamamiento a los hosteleros para que respeten la normativa vigente, subrayando la necesidad de garantizar tanto el descanso vecinal como los derechos de los consumidores. Desde Ravella se insiste en que la gran mayoría del sector cumple con la ley, pero se advierte de que las infracciones en materia de seguridad, horarios o ruido no quedarán sin respuesta.
















