La explanada de acceso a la playa de Razo, en Carballo, vuelve a estar en el punto de mira tras registrarse nuevas maniobras peligrosas con vehículos durante la noche. Testigos alertan de trompos, derrapes y conducción temeraria, una práctica recurrente en este entorno que preocupa por el riesgo para la seguridad vial y de los viandantes.
La playa de Razo, en Carballo (municipio de más de 31.000 habitantes de la provincia de A Coruña), ha vuelto a ser escenario de comportamientos imprudentes al volante. Según el testimonio de un vecino, la última actuación tuvo lugar durante la noche, cuando dos conductores a bordo de sendos vehículos de alta gama realizaron maniobras como trompos y derrapes en la explanada de acceso al arenal.
No se trata de un hecho aislado. Vecinos de la zona vienen denunciando desde hace tiempo la reiteración de este tipo de conductas en un espacio que, especialmente en temporada alta, registra una importante afluencia de peatones y turistas. Las maniobras, además de ilegales, suponen un evidente riesgo tanto para los propios conductores como para terceros.
Fuentes locales apuntan a que este tipo de prácticas suelen producirse en horarios nocturnos, cuando la presencia de personas es menor, lo que facilita la realización de exhibiciones al volante sin control aparente. Sin embargo, esta circunstancia no elimina el peligro, ya que la explanada sigue siendo una zona de tránsito y estacionamiento.
En los últimos meses, distintas actuaciones en el entorno de Razo han puesto el foco en la necesidad de mejorar la seguridad vial y la ordenación del espacio. De hecho, las administraciones han impulsado intervenciones para reorganizar accesos, aparcamientos y circulación de vehículos con el objetivo de reducir riesgos y mejorar la convivencia entre peatones y tráfico rodado.
Las autoridades recuerdan que la realización de trompos, derrapes y otras maniobras peligrosas puede ser constitutiva de infracción administrativa grave e incluso delito, en función de las circunstancias. Además, este tipo de conductas puede derivar en sanciones económicas, retirada de puntos del permiso de conducción o incluso responsabilidad penal si se pone en peligro la integridad de otras personas.
La Policía Local mantiene la vigilancia en la zona y no descarta intensificar los controles para prevenir este tipo de comportamientos, especialmente en fechas de mayor afluencia.















