La Policía Local de Castellón ha intervenido recientemente un vehículo de movilidad personal (VMP) modificado que podía alcanzar velocidades cercanas a los 90 km/h, una cifra muy superior al límite legal establecido para este tipo de dispositivos. La actuación pone de relieve la importancia de los controles policiales sobre los nuevos medios de movilidad urbana y su impacto en la seguridad vial.
Los hechos ocurrieron el 5 de abril, cuando una patrulla observó a dos menores circulando en patinetes eléctricos por la carretera de Borriol. Durante la intervención, los agentes detectaron que uno de los vehículos podía estar manipulado para superar los límites de velocidad permitidos.
Para comprobarlo, el patinete fue sometido a una prueba utilizando un rodillo certificado empleado por la Policía Local para este tipo de verificaciones técnicas. El resultado confirmó las sospechas: el dispositivo alcanzó una velocidad máxima de 89,9 km/h, muy por encima del límite de 25 km/h fijado por la normativa para los VMP. Al superar este umbral, el vehículo deja de considerarse legalmente un patinete eléctrico y pasa a requerir autorizaciones administrativas propias de otros vehículos.
Durante la actuación, los agentes también comprobaron que el conductor era menor de la edad mínima permitida, fijada en 15 años por la ordenanza municipal, y que el vehículo carecía del seguro obligatorio de responsabilidad civil. Ante estas irregularidades, la Policía Local procedió a la inmovilización del patinete y su traslado al depósito municipal, además de tramitar las correspondientes denuncias.
La intervención se saldó con tres sanciones administrativas:
- 800 euros por carecer de seguro obligatorio.
- 500 euros por circular con un vehículo sin autorización administrativa.
- Una tercera sanción que puede alcanzar hasta 750 euros por conducir un VMP sin cumplir la edad mínima exigida.
Desde el Ayuntamiento de Castellón se ha recordado que la Policía Local está intensificando los controles sobre vehículos de movilidad personal en diferentes puntos de la ciudad para detectar manipulaciones o usos indebidos que puedan poner en riesgo la seguridad vial. Para ello, el cuerpo dispone de equipos específicos capaces de verificar con precisión la velocidad real de los patinetes eléctricos.
Las autoridades municipales subrayan que el cumplimiento de la normativa que regula estos vehículos —límites de velocidad, edad mínima y seguro obligatorio— es esencial para garantizar una movilidad urbana segura y prevenir accidentes, especialmente en un contexto en el que los patinetes eléctricos tienen una presencia cada vez mayor en las ciudades.
Este tipo de actuaciones evidencian el papel de la Policía Local en la vigilancia del uso responsable de los nuevos medios de movilidad y en la detección de conductas o modificaciones que pueden transformar un dispositivo aparentemente inofensivo en un riesgo para el conjunto de usuarios de la vía pública.















