La regulación de los vehículos de movilidad personal (VMP) continúa avanzando de forma progresiva en España, tanto a nivel estatal como municipal. A partir de enero de 2026, la normativa exigirá que los patinetes eléctricos dispongan de seguro de responsabilidad civil y certificado de circulación para poder transitar legalmente por la vía pública y por los carriles bici.
No obstante, uno de los principales retos para las policías locales sigue siendo la detección de VMP manipulados o trucados, una práctica relativamente extendida y que incrementa notablemente el riesgo para la seguridad vial. Muchas ciudades aún carecen de medios técnicos para verificar estas modificaciones, situación que la ciudad de Huesca ha comenzado a revertir.
La Policía Local de Huesca ha sido dotada recientemente de dinamómetros portátiles homologados, capaces de medir con precisión la velocidad máxima y la potencia tanto de patinetes eléctricos como de bicicletas eléctricas. Aunque el sistema se encuentra todavía en fase de pruebas, ya ha permitido detectar y sancionar a varios usuarios que superaban los límites legalmente establecidos.
Funcionamiento del dinamómetro
El dispositivo utilizado es un dinamómetro portátil homologado, desarrollado por la empresa Sportdevice, con sede en Catarroja, y basado en un diseño creado por ingenieros de la Universidad de Valencia. Este modelo es empleado también por la Policía Local de Valencia.
Para realizar la medición, el VMP se coloca sobre el dinamómetro y se acelera hasta alcanzar su rendimiento máximo. El sistema registra automáticamente los valores de velocidad y potencia, permitiendo comprobar si el vehículo excede el límite legal fijado en 25 km/h para este tipo de vehículos.
Según ha informado el Ayuntamiento de Huesca, una de las pruebas realizadas por la Policía Local permitió detectar un patinete eléctrico capaz de alcanzar 35 km/h, lo que motivó la correspondiente actuación sancionadora.
Régimen sancionador
En los casos detectados, los agentes han impuesto sanciones de 500 euros por carecer de autorización administrativa, dado que un VMP que supera los límites legales deja de ser considerado como tal y no puede circular por la vía pública.
La incorporación de este tipo de tecnología refuerza la capacidad de control y vigilancia de las policías locales y pone de manifiesto que la manipulación de los patinetes eléctricos conlleva consecuencias económicas y administrativas relevantes, en un contexto en el que cada vez más municipios están apostando por herramientas técnicas para garantizar una movilidad segura.
















