Un joven de 19 años permanece en estado grave en la UCI tras precipitarse a un patio de luces en un edificio de Oviedo, en un suceso ocurrido el domingo por la tarde. La rápida actuación de la Policía Local, que logró reanimarlo tras entrar en parada cardiorrespiratoria, resultó clave para salvarle la vida. Los hechos se producen después de que el joven hubiera sido detenido el día anterior por un presunto caso de violencia de género en Gijón.
El suceso tuvo lugar en la tarde del domingo, alrededor de las 20:00 horas, en un inmueble de una zona urbana de Oviedo. Varias llamadas al servicio de emergencias 112 alertaron de la caída de un varón al patio interior del edificio, lo que movilizó de inmediato a dos patrullas de la Policía Local.
A su llegada, los agentes accedieron a la zona donde se encontraba el joven, de 19 años y nacionalidad argentina, que yacía en el suelo en parada cardiorrespiratoria. Sin perder tiempo, los policías utilizaron el desfibrilador automático externo del vehículo patrulla e iniciaron maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP).
Tras varios minutos de intervención, consiguieron recuperar las constantes vitales del herido, aunque este permaneció inconsciente en todo momento. Posteriormente, fue trasladado en una UVI móvil al Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA), donde ingresó en estado grave con un traumatismo craneoencefálico severo y una fractura de cadera.
En el operativo también participaron efectivos del Servicio de Extinción de Incendios y Salvamento (SEIS) de Oviedo, quienes colaboraron en la evacuación del joven desde el patio de luces, un espacio de difícil acceso. Entre todos los intervinientes lograron asegurar al herido en una camilla para facilitar su traslado sanitario.
Durante la intervención, los agentes recabaron testimonios de varios vecinos del inmueble. Según manifestaron, poco antes de la caída habían escuchado al joven mantener una discusión telefónica de tono elevado. Una de las residentes aseguró haber oído cómo el varón decía: “Vete llamando a una ambulancia, que me voy a suicidar”. Los policías comprobaron posteriormente que el joven había estado hablando con su expareja en el momento previo al suceso, tras revisar el teléfono móvil hallado junto a él.
Según se ha podido saber, el joven había sido detenido el día anterior en Gijón por un presunto delito de violencia de género, tras supuestamente amenazar a su expareja con un cuchillo. Esta circunstancia fue confirmada por su hermana, titular de la vivienda desde la que se produjo la caída, quien no se encontraba en el domicilio en ese momento y tuvo conocimiento de lo ocurrido al regresar.
La investigación continúa abierta para esclarecer las circunstancias exactas del suceso, mientras el joven permanece ingresado bajo atención médica intensiva.















